Un premio a la creatividad publicitaria en productos farmacéuticos, hecho por creativos para creativos.

  • Su convocatoria se abrió el 01/01/2020 y cierra inscripciones el 31/07/2020 a las 24 hrs.
  • Consta de 9 categorías y 8 subcategorías, lo que totaliza 72 probables estatuillas de primer lugar.
  • Su trofeo es una verdadera obra de arte.

Si partimos de la base que la prostitución es el oficio más antiguo del mundo, entonces la del publicista debió haber sido la segunda. Porque para que la primera interesara a los posibles clientes y se vendiera entre terceros, tuvo que haber habido un segundo que la promoviera y hablara bien de ella. Incluso que ofreciera “muestras gratis”. (Léase ratitos de prueba).

Y así, la historia avanzó, siempre con tan dicharacheros profesionales: en los muros de la antigua Roma persisten aún infinidad de mensajes, escritos en latín, ofreciendo en venta o permuta todo tipo de satisfacciones, desde buenos vinos hasta incluso esclavos.

Sin embargo, todos los estudiosos de lo que ahora se conoce como “la ciencia de la persuasión”, coinciden en señalar al patriota norteamericano Benjamín Franklin como al padre de la moderna publicidad. Tipógrafo de oficio, Franklin ascendió pronto a periodista y terminó fundando la Gaceta de Pensilvania que se mantenía a base de gran cantidad de anunciantes, cuyos anuncios redactaba el propio Franklin, con gran éxito, (ojo al recuadro).

La agencias de publicidad, tal y como ahora las conocemos surgieron en los EU a finales del siglo diecinueve y para mediados del siglo XX ya contaban, no pocas de ellas, con departamentos de publicidad médica. De hecho, ya para 1950 había agencias que sólo se dedicaban a esa especialidad, que empezó siendo una rama y ya es ahora, en este siglo XXI, un sólido árbol. Pero… ¿qué tiene de especial la publicidad farmacéutica si a fin de cuentas su propósito sigue siendo el vender?

De acuerdo a los cánones establecidos, el arte – ciencia de la publicidad – consiste en llegar con el mensaje correcto, a través del medio correcto, al prospecto correcto (o consumidor potencial) en el momento oportuno. Esta última variable se añadió en el siglo XXI y, dada la explosión de medios de información de todo tipo de características de esta era, adquiere día con día más importancia.

Pero, entonces… ¿quién se encarga de generar ese “mensaje correcto”? El perfil de quien fuera, en el siglo pasado, cualquiera que tuviera ingenio, ha evolucionado para convertirse en un profesional de la comunicación, con estudios universitarios y especialidad en salud. Es alguien -ante todo- muy disciplinado y con el don de autocrítica, ya que debe poseer la virtud de saber escuchar y entender cuando algo está mal para cambiar lo que haya que cambiar. Porque, hoy en día, el que lo determina es el cliente, el laboratorio fabricante de un cierto medicamento y el cómo lo plantea el creativo… ¡pero cuidado!

Cuidado porque, en última instancia, lo que está en riesgo es la salud del paciente, el prestigio del médico que prescribe e incluso la existencia misma del fabricante: ser creativo de productos farmacéuticos es muy complicado. Porque, además de producir el contenido correcto, el artista tiene que opinar, y a menudo intervenir, también en el resto de la cadena.

De ahí que sorprenda que, hasta hace sólo 3 lustros, no hubiera en nuestro país un concurso creativo para reconocer a los autores de la creatividad farmacéutica, tanto del lado de la agencia como del anunciante: porque en ninguna otra disciplina, como en esta, es tan vital y luce tanto el trabajo en equipo entre ambas partes. Y hablamos de 15 años porque de entonces para acá ha habido varios intentos, en México, de un concurso de ese tipo.

Intentos que han fracasado porque se realizan por parte de gente neófita e ignorante
por entero de la filosofía antes descrita: para que un concurso así tenga éxito y cumpla con su objetivo, debe ser hecho por creativos y para creativos. “Pa’ las vacas del jaral, los bueyes de allá mesmo.”

Es por eso que, a fines de 2019 un grupo de “fuerzas vivas” del mundo de la comunicación comercial en salud reunieron sus fuerzas y experiencias y lanzaron la convocatoria para la realización de la primera edición de “El Ajolote”, un concurso de creatividad publicitaria farmacéutica con 9 categorías que van desde la promoción en el consultorio hasta los medios digitales, más 8 subcategorías donde se incluyen desde los medicamentos genéricos hasta las acciones corporativas llevadas a cabo por diversas instituciones.

Sobresale, en este rubro, una subcategoría veterinaria, siendo la primera vez en la historia de la publicidad mexicana en general, que se reconocerá las buenas ideas a favor de los mejores amigos del hombre.

El nombre de “El Ajolote”, nos dicen sus organizadores, obedece al hecho de que, para los antiguos aztecas, dicho animalito representaba al dios del agua, (ah-xolotl), y ese vital liquido es, a su vez, fuente de todo tipo de vida: “se tiene ya un trofeo de atractivo diseño, de los cuales se espera entregar 72 reproducciones el día 3 de septiembre próximo”.

De igual manera, se cuenta con un magnifico jurado, compuesto por los (10) VP’s creativos de las más importantes agencias de publicidad especializadas en comunicación farmacéutica, quienes llegaron decididos a poner la vara muy alta en cuanto a estándares de las ideas a concursar. Nos aseguran ellos que de ninguna manera se permitirán los “truchos” ni las inscripciones después de la fecha de cierre.

Por “truchos” deben entenderse todos aquellos mensajes realizados con el único propósito de participar –y ganar- en un concurso: son mensajes que ni son autorizados por cliente alguno, ni nunca son difundidos por medio alguno. Los hace el creativo “transa” para auto complacerse. Esos trabajos, como muchas otras cosas “chuecas”, no tendrán cabida en “El Ajolote”.

“El Ajolote” abrió su convocatoria el pasado primero de enero pasado, (año nuevo, vida nueva) y cerrará la recepción de materiales el 31 de julio de 2020. El costo por inscripción por pieza es de 6 mil pesos y el de campañas es de 10 mil; en este caso, con un mínimo de tres piezas y un máximo de seis.

Resulta interesante señalar que cada pieza o campaña inscritas debe acompañarse de un video explicativo, (ojo: explicativo), de entre uno y 3 minutos de duración, donde se detallen todos los pormenores del caso. No se trata, con dicho video, de hacer una súper producción; recordemos que siempre lo más sencillo es lo más claro.

Incluso puede aparecer el creativo responsable hablando a cámara, (sólo no se aceptan palabrotas). Esos videos permitirán que, a medida de que se vayan recibiendo las inscripciones, los miembros del jurado reciban los materiales y los evalúen.

Así, sólo habrá una sesión presencial con los diez jurados, para elegir a los triunfadores de cada categoría. Obvio: ningún miembro del jurado puede votar por sus propios trabajos. El presidente de ese jurado es Jorge Soldevila, director de HUNT y sin duda, un profesional de gran prestigio en lo suyo.

La ceremonia de premiación se llevará a cabo el 3 de septiembre del presente año y será en un interesante foro de filmación: digo, para entrar en ambiente. Como afirman sus organizadores, no se trata de que todas las agencias inscriban todos sus materiales de concurso en “El Ajolote”, con unas cuantas piezas o campañas será más que suficiente.

Que “El Ajolote” reciba, de entrada, el beneficio de la duda. Y que los concursantes comparen. Y luego, cuando el ruido de los aplausos de la ceremonia de premiación se apague, que cada quien saque sus propias conclusiones… y que gane el mejor.

Para mayor información puede consultarse el www.premioajolote.com.mx
O llamar al 5579/6519 a la Lic. Brenda Ordaz.