La pandemia lleva más de un año de estar presente y su fin todavía luce bastante lejano. Los daños y estragos causados van a mantenerse por generaciones. Tan solo hasta este momento ha provocado que más de un millón de niños en el mundo hayan perdido a uno o ambos padres. Mientras que en el extremo opuesto también ha provocado ciertos efectos positivos. Uno de los más claros es la aceleración de la digitalización. En especial en el rubro de la atención médica es donde se puede apreciar con mayor claridad.

En ese sentido, aunque las consultas por internet existen desde hace dos décadas, se han incrementado de forma exponencial durante los últimos meses. El temor de la población a contagiarse ha derivado en que ahora prefieran esta modalidad como una alternativa de servicio.

Con lo anterior en mente, la tecnología ya no forma parte del futuro sino del presente en el campo de la salud. Es por eso que Jesse Damstra, quien es CEO de Philips México, comparte tres recomendaciones sobre cómo se pueden enfrentar los desafíos de la atención médica mediante la transformación digital.

  • Una forma de mejorar el desempeño de las instituciones de salud en México es mediante la inversión en tecnología, necesaria para mejorar el diagnóstico oportuno, la prevención y la atención médica eficiente en un escenario que se caracteriza por la alta incidencia de enfermedades crónicas la cuales continúan siendo la principal causa de muerte en el país. Los desafíos de presupuestos para muchas instituciones de salud requerirán la aceleración de nuevos modelos comerciales para respaldar el ecosistema de atención médica, así como la colaboración de diversos actores: los responsables de las políticas públicas, bancos de desarrollo, aseguradoras, entidades públicas y privadas.
  • Las organizaciones deben tener una visión holística de la atención del paciente de un extremo a otro, pensando en adaptarse a las diversas condiciones que puedan presentarse, como pudimos constatar el año pasado. La atención médica debe centrarse en los pacientes sin importar en dónde se encuentren. A medida que se mantenga esta tendencia aunada a la rápida adopción de la telesalud; la tecnología portátil, el diagnóstico y tratamiento remoto para los pacientes incrementará su demanda.
  • Una adecuada gestión de datos es esencial para lograr una adecuada colaboración remota, lo cual implica que la interoperabilidad clínica y la estandarización de los registros médicos y otros datos de salud son esenciales para este sector. Con la adopción de herramientas digitales como los expedientes médicos electrónicos (EMR), las carpetas llenas de estudios y el almacenamiento de gran cantidad de papeles están quedando atrás; sin embargo, aunque se generan más datos de atención médica, mientras se encuentren dispersos en múltiples partes y sistemas, no se estará aprovechando todo su potencial. Por ello es importante apuntar a la creación de un único sistema o infraestructura tecnológica que permita almacenar y analizar datos de varias fuentes a escala. Aquí una oportunidad para pensar a mediano y largo plazo de qué manera se pueden unificar esfuerzos de todos los actores para ir superando este reto.