Dentro de la amplia gama de enfermedades que existen, una que ha visto un aumento exponencial es el cáncer de mama. Tan sólo en México se detectan 75 nuevos casos cada día, de los cuales algunos logran atenderse de manera adecuada, mientras que otros desembocan en consecuencias mortales. Además este tipo de tumor no sólo afecta a una mujer sino que causa un grave impacta en toda una familia.

Ahora bien, aunque algunos casos de este tipo de tumor son hereditarios, la mayoría se generan por tener hábitos dañinos o mantener un estilo de vida inadecuado. Por lo mismo, aspectos tan sencillos como la alimentación son suficientes para reducir las probabilidades de desarrollar cáncer de mama.

Aunque cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de Lucha Contra el Cáncer de Mama, los siguientes consejos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) se deben aplicar todos los días. Por lo mismo, asegúrate de transmitir la información a tus pacientes para disminuir riesgos o al menos detectar posibles casos de tumor en sus primeras etapas.

Evitar el cigarro y el alcohol

La manera más sencilla de prevenir el cáncer de mama es mediante modificaciones en el estilo de vida. Si se evitan hábitos nocivos como el tabaco y el alcohol disminuyen las probabilidades de desarrollar esta enfermedad. Y no es lo único porque también se evita la aparición de otros tumores como los de pulmón, boca, esófago, páncreas y colon.

Mantener una alimentación balanceada

La obesidad es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama. Por lo tanto, debe prevalecer una dieta balanceada en la mujer para mantener un peso adecuado. Disminuir el consumo de grasa y azúcares y aumentar el de frutas y verduras es idóneo para evitar la aparición de este tipo de neoplasia.

Práctica frecuente de actividades físicas

Ligado al punto anterior, la realización de ejercicio físico ayuda a la quema de grasas y mantener un peso estable. Situaciones actuales como la pandemia han propiciado un estilo de vida sedentario, el cual favorece el desarrollo del cáncer de mama y otras enfermedades. Por lo tanto, inclusive dentro del hogar deben existir actividades que eviten que el cuerpo permanezca estático.

Exámenes de detección constantes

El mayor inconveniente del cáncer de mama en México es que se detecta en etapas avanzadas. Por lo tanto, lo conveniente es que a partir de los 20 años se realicen autoexploraciones en búsqueda de anormalidades en el cuerpo. Mientras que al cumplir 40 años se deben someter a estudios de mastografía de manera anual. Las revisiones periódicas son fundamentales para identificar sospechas de la enfermedad desde sus primeras manifestaciones.