El cuidado de la piel es algo que la mayoría de los mexicanos consideran poco importante. En especial porque desconocen la alta prevalencia que tienen distintos tipos de tumores como el melanoma. En México tan solo en 2018 se registraron tres mil 079 nuevos casos y 734 muertes. Por lo anterior es considerado el tipo más grave de cáncer de piel que existe y la primera causa de fallecimiento por enfermedades de este tipo en el país.

Por su parte el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) señala que el melanoma ha mostrado un incremento del 500 por ciento durante las últimas dos décadas en México. Se trata de un alarmante crecimiento para cualquier tipo de cáncer.

El primer síntoma o signo del melanoma es la aparición de una neoplasia o formación anormal en la piel, así como cambios en la forma de un lunar ya existente. Al no existir dolor o molestia muchas personas no le prestan importancia. Mientras que el tiempo que transcurre hasta que se recibe un diagnóstico suele ser largo. Eso facilita la progresión de la enfermedad, lo que afecta la calidad de vida del paciente cuando se diagnóstica en una etapa avanzada.

Señales de alerta en el paciente

Ante el actual panorama es que se designó el 23 de mayo como el Día Mundial del Melanoma. El objetivo es darle visibilidad a este problema tan grave. Al mismo tiempo también se busca promover la prevención entre la población. Por su parte, Novartis Oncología diseñó el sistema ABCDE como una estrategia sencilla de memorizar para detectar a tiempo la enfermedad y evitar que llegue a una etapa avanzada.

Con tan solo cinco pasos los pacientes pueden colaborar en la preevaluación de un lunar o neoplasia que pueda representar un peligro para su salud. Consisten en analizar la Asimetría, el Borde, el Color, el Diámetro y la Evolución de cada lunar. No todos los lunares o neoplasias que cumplan estos puntos serán malignos pero es fundamental que si cumplen alguno se acuda con un dermatólogo a la brevedad.

A: Asimetría: si son asimétricos son sospechosos.
B: Borde: si es irregular, ondulado o mal definido puede ser sospechoso.
C: Color: pueden ser marrones claros u oscuros, pero homogéneos. Si hay varios tonos de color, zonas blanquecinas o muy negras son sospechosos.
D: Diámetro: si son mayores a 6mm son sospechosos.
E: Evolución: si el lunar ha cambiado de forma o color en el tiempo, si sangra, pica, duele o presenta algún síntoma más.

La exposición crónica, prolongada y excesiva a los rayos ultravioleta (UV) del sol es considerado el principal factor de riesgo para el melanoma. También el uso excesivo de lámparas y camas de bronceado. De igual forma se puede presentar en personas con la piel, el cabello y los ojos de tonos claros porque al presentar una menor cantidad de melanina tienen una baja protección contra los rayos UV.

Respecto al tratamiento de este tipo de cáncer, es posible tratar el melanoma con cirugía en un estadio temprano. Para el melanoma metastásico o aquel que no se puede extirpar mediante cirugía es necesario considerar un tratamiento que permita al paciente incrementar la supervivencia.

Actualmente, existen innovadoras terapias que permiten al paciente estar libre de enfermedad después de la cirugía y aumentar el tiempo de supervivencia cuando la cirugía no es la opción de tratamiento.

Otro aspecto que se debe considerar en el tratamiento del melanoma es la mutación. La más frecuente es la BRAF, la cual en México se reporta con una frecuencia de hasta el 30 por ciento. Una vez que se ha realizado un diagnóstico de melanoma, es necesario realizar la prueba de BRAF en línea con lo que establecen las guías de tratamiento clínico de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) con el objetivo de brindar un tratamiento individualizado para mejorar la supervivencia y la calidad de vida al paciente.