5 mitos y verdades sobre los implantes de senos que debes conocer

Desde la pérdida de lactancia hasta el período en que se deben cambiar, los siguientes son los principales mitos sobre los implantes de senos.

Toda mujer quiere y merece sentirse bien y tranquila con su apariencia. Pero cualquiera que piense que esto es solo una cuestión estética está equivocado. Mirarse en el espejo y que le guste lo que ve aumenta la confianza y la autoestima. Además se debe considerar que hay enfermedades como el cáncer de mama van en aumento y en ocasiones los tumores derivan en una mastectomía por lo avanzado de la enfermedad. Pero aunque se trata de un tema tan importante hay diversos mitos sobre los implantes de senos que se deben aclarar.

Según datos del Comité de Registro de Implantes de la Federación Ibero Latinoamericana de Cirugía Plástica (FILACP), los principales motivos de la colocación de implantes en 2018 fueron 69.4% por estética, 13.6% por razones de reconstrucción, y 17% por cirugía secundaria.

Por otro lado, de acuerdo con la Fundación Alma y el Consejo Consultivo de Reconstrucción Mamaria (COTREMA), específicamente hablado de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama (CaMa) que saben que tendrán la posibilidad de una reconstrucción mamaria se recuperan 60% más rápido.

Muchas veces los senos no logran presentar el aspecto que la mujer desea ver en su cuerpo. “Ya sea porque hubo un cambio de firmeza y soporte, porque se siente insegura por una asimetría entre los senos o en casos de cáncer y necesidad de reconstrucción mamaria, los implantes se vuelven grandes aliados para la mujer”, dice Laura Del Rio, Cardiovascular & Specialty Solutions Business Unit & Tech Services director LATAM, en Johnson & Johnson.

En ese sentido, existen cinco mitos y verdades sobre los implantes de senos que se mencionan con mayor frecuencia y son los siguientes:

Mito: Los implantes de mama deben cambiarse cada diez años.
Verdad: El cambio solo se realiza cuando hay evidencia de una complicación.

Mito: Los implantes de mama interfieren con la lactancia.
Verdad: El implante de mama no impide la lactancia ya que por la forma en que se realiza el procedimiento no se afectan los canales encargados de transportar la leche a los pezones. Solo en los casos en que hay un cambio profundo en la arquitectura de los senos, pueden ocurrir las posibilidades de problemas en la lactancia futura.

Mito: Los senos pierden sensibilidad por el implante de silicona.
Verdad: En el periodo inicial de recuperación de la cirugía es posible que las sensaciones se alteren temporalmente, volviendo a la normalidad en pocos meses.

Mito: Incluso con el implante, los senos pueden caerse con el tiempo.
Verdad: Los senos pueden caerse con los años, dependiendo de la glándula mamaria de la mujer y la elasticidad de la piel. La prótesis no previene el envejecimiento de la piel y las mamas.

Mito: Solo debe tener implantes de mama después de los 18 años.
Verdad: Para realizar una cirugía de mamas es necesario que las mamas ya estén desarrolladas, y que la mujer tenga la madurez emocional suficiente para evaluar todo el procedimiento, que suele darse alrededor de los 18 años.