Mientras el mundo espera que concluya el desarrollo de las vacunas contra la Covid-19, la enfermedad se mantiene en su máximo apogeo. Desde su repunte ha mostrado una mayor fuera que la primera ola de contagios surgida a inicios de año. Durante los últimos días se han roto récords de nuevos casos en una misma jornada y se teme que la tendencia se mantenga en aumenta durante lo que resta del año. Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que las inmunizaciones no son la solución sino el seguimiento de las medidas básicas de higiene.

Por su parte, inclusive si se aprueba de emergencia el uso de algunas emergencia para su aplicación inmediata, no se cuenta con las suficientes dosis. Para su fabricación y distribución se requiere de meses, por lo que se prevé que conseguir que la mayoría de la población mundial consiga generar anticuerpos se va a necesitar al menos un año.

Con esto en mente, a la fecha se han producido poco más de 61 millones de casos en todo el mundo. Mientras que de ellos se contabilizan alrededor de 39 millones de personas que han logrado recuperarse. En primera instancia se trata de algo positivo y gran parte del mérito ha sido de los trabajadores de la salud que siempre han estado en la primera línea de batalla y han ofrecido su máximo esfuerzo. Ahora es cuando más se valora todo lo que realizan dentro y fuera de los hospitales.

Mayoría de supervivientes sufren de secuelas

Mientras que por otra parte, una de las características de este nuevo virus es que al desaparecer del cuerpo no necesariamente significa que se termine el problema. De acuerdo con un estudio del periódico China Daily, siete de cada 10 pacientes que se infectan y se recuperan, continúan con las molestias y dolores aunque en menor intensidad. Pese a lo anterior, implica una disminución en su calidad de vida a considerar.

En ese sentido, dentro de los malestares más recurrentes que se mantienen una vez que las personas son dadas de alta son fatiga, debilidad muscular, pérdida de olfato, depresión, náuseas, arritmia cardíaca, dificultades para conciliar el sueño y ansiedad. Además se menciona que en algunos casos las secuelas llegan a prolongarse hasta por seis meses e inclusive más tiempo. Al ser una enfermedad tan nueva, todavía no se logra conocer con certeza el tiempo de duración de todas las molestias.

Tiempo en que regresa el olfato en los pacientes

Ahora bien, una de las señas que distinguen a la Covid-19 de otras infecciones es la pérdida de olfato. Es algo que no provoca la influenza ni el dengue, otras enfermedades con las que comparte algunos síntomas. Con base en un estudio preliminar se obtuvo que nueve de cada 10 supervivientes logran recuperan este sentido antes de cumplir 60 días de haber egresado del hospital.

Por lo pronto, es necesario que se mantengan las investigaciones para conseguir la mayor información posible sobre el tema. Además de prevenir los contagios también es necesario conocer cómo se puede cuidar a quienes ya están infectados.