Telemedicina: ¿están las leyes mexicanas preparadas para esta nueva realidad?

La telemedicina, en la actualidad, ha adquirido un papel clave para favorecer el acceso a la atención en salud y mejorar la calidad, oportunidad y gestión de la asistencia sanitaria. Su desarrollo inicial estuvo vinculado a la posibilidad de aproximar servicios de salud en los primeros vuelos espaciales o a poblaciones residentes en lugares remotos.

Es por eso por lo que las primeras definiciones consideraban a la distancia como un factor crítico. Sin embargo, otras situaciones como la pandemia provocada por la COVID-19 e incluso los trágicos conflictos bélicos, han estimulado el uso de la telemedicina, importancia y utilidad para facilitar la atención, evaluación de pacientes y gestión de traslados y seguimientos.

Para conocer el nivel de madurez normativa en materia de telemedicina en los países de la región, el BID identificó y midió una serie de categorías y dimensiones involucradas en el desarrollo de regulaciones integrales en la materia, siguiendo con la serie sobre Marco normativo para la salud digital en América Latina y el Caribe.

Categoría 1: Aspectos regulatorios de la telemedicina

  • Cuestiones generales sobre la normativa de telemedicina.
  • Prestación de servicios.
  • Autoridad de aplicación. Funciones.

Categoría 2: Gobernanza en telemedicina

  • Estrategias nacionales y/o planes de gobierno específicos.
  • Formación y captación en salud digital.
  • Alcances de la implementación en el sistema de salud.

Categoría 3: Protección de datos personales

  • Resguardo jurídico de los datos personales de salud.
  • Titularidad, uso y transferencia de los datos de salud.
  • Seguridad de los datos de salud.

Categoría 4: Aspectos tecnológicos de la telemedicina

  • Infraestructura y conectividad.
  • Especificaciones técnicas y/o tecnológicas propias de la salud digital.
  • Servicios y herramientas digitales afines a la telemedicina.

Categoría 5: Actuación de instituciones y equipos de salud

  • Marco de habilitación para el ejercicio de la saluda digital.
  • Cuestiones conexas al ejercicio de la telemedicina.
  • Prestación de servicios interjuridisccionales.
  • Humanización del acto telemédico.

Categoría 6: Rol de los pacientes

  • Consentimiento sobre derechos personalísimos.
  • Acceso y equidad.
  • Derechos y obligaciones de los pacientes.

Categoría 7: Principios y derechos humanos transversales a la telemedicina

  • Reducción de brechas digitales.
  • Reducción de barreras.
  • Protección del medioambiente.
  • Principios de bioética digital.

Eso sí, aún existen algunas tareas pendientes para la salud digital, como diseñar, implementar y desarrollar hojas de ruta en salud digital en la región que permitan la construcción de ecosistemas legislativos adecuados con el objeto de facilitar y fomentar el desarrollo de la telemedicina como estrategia de prestación de servicios de salud dentro de cada país.