La inteligencia artificial está entrando en una nueva etapa. Ya no solo recomienda, predice o automatiza tareas: ahora puede actuar de forma autónoma en nombre del consumidor. A este nuevo paradigma Google lo denomina agentic commerce: un modelo en el que agentes de IA ayudan a buscar, comparar, decidir y hasta ejecutar compras completas, siguiendo reglas, preferencias y objetivos definidos por el usuario.
De acuerdo con Think with Google, este cambio transformará profundamente la manera en que las personas interactúan con marcas, plataformas y servicios, y el sector salud no será la excepción. Desde la reposición automática de medicamentos hasta la gestión de productos de bienestar, la IA se perfila como un nuevo intermediario entre pacientes, farmacias, aseguradoras y laboratorios.
El agentic commerce se basa en agentes de IA capaces de tomar decisiones y ejecutar acciones. A diferencia de los asistentes tradicionales, estos agentes no sólo responden preguntas, sino que:
- Analizan necesidades del usuario (precio, calidad, urgencia, historial).
- Comparan múltiples opciones en tiempo real.
- Siguen reglas predefinidas (por ejemplo, “elige siempre la opción más segura y con respaldo médico”).
- Ejecutan la compra o reserva sin intervención humana directa.
En otras palabras, la IA pasa de ser una herramienta pasiva a convertirse en un actor activo del proceso de consumo.
En salud, el proceso de compra no es impulsivo: suele estar mediado por confianza, evidencia y continuidad. Precisamente por eso, el agentic commerce tiene un enorme potencial —y también grandes responsabilidades— en este sector.
1. Continuidad del cuidado y adherencia al tratamiento
Un agente de IA podría encargarse de:
- Reponer medicamentos de uso crónico antes de que se agoten.
- Priorizar marcas o presentaciones prescritas por el médico.
- Elegir farmacias con disponibilidad inmediata y precios regulados.
Esto puede mejorar la adherencia terapéutica, uno de los grandes retos del sistema de salud global.
2. Decisiones basadas en información confiable
Los agentes de IA bien entrenados pueden priorizar:
- Productos con respaldo científico.
- Marcas certificadas y reguladas.
- Opciones con mejor relación costo-beneficio clínico.
Para el paciente, esto significa menos confusión; para las marcas de salud, implica que la confianza, la calidad y la transparencia serán más importantes que nunca.
3. Menos fricción, más acceso
La automatización de procesos de compra y reposición puede facilitar el acceso a productos de salud, especialmente para:
- Adultos mayores.
- Pacientes con movilidad limitada.
- Personas que viven con enfermedades crónicas.
Un agente de IA elegirá marcas que reduzcan riesgos y ofrezcan resultados
Google destaca que para que este ecosistema funcione se necesitan protocolos abiertos y colaboración entre plataformas, retailers y marcas. En salud, esto significa interoperabilidad entre:
- Farmacias digitales.
- Sistemas de prescripción.
- Aseguradoras.
- Plataformas de e-commerce y bienestar.
Quienes logren integrarse de forma temprana estarán mejor posicionados en el nuevo entorno digital.
El agentic commerce marca un antes y un después en la relación entre tecnología, consumo y salud. La IA podrá comprar por nosotros, sí, pero la responsabilidad seguirá siendo humana: diseñar sistemas éticos, transparentes y centrados en el bienestar del paciente.
Para la industria farmacéutica y de salud, el mensaje es claro: el futuro no será sólo digital, será autónomo, colaborativo y profundamente basado en la confianza. Las marcas que entiendan esto hoy estarán listas para el mañana.
Fuente: Think with Google. (2026). Agentic commerce: AI tools and protocols for retailers and platforms. Google. https://business.google.com/us/think/ai-excellence/agentic-commerce-ai-tools-protocol-retailers-platforms/
Alejandro Zayas es MBA por la Universidad Anáhuac con experiencia en el desarrollo e implementación de estrategias de marketing y ventas para la industria farmacéutica.
