A lo largo de los últimos años, una de las mayores discusiones que existen en el ámbito de la salud es la existencia del Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM). Algunos consideran que se trata de una barrera que limita las aspiraciones de superación de los médicos generales de nuestro país. En especial si se considera que alrededor del 80 por ciento de los interesados no obtienen una plaza.

Pero ahora la discusión renació debido a la reciente declaración del presidente Andrés Manuel López Obrador de la cual ya te informamos. A través de su conferencia matutina mencionó que se van a otorgar 30 mil becas para que médicos generales vayan al extranjero a estudiar una especialidad. Inclusive, se aventuró a decir que ya no existirán rechazados porque todos los que quieran especializarse lo podrán hacer.

La única restricción por cumplir

Sin ofrecer mayor detalle con respecto a si es una iniciativa que se aplicará de inmediato, las especialidades que participarán o cómo se planea financiar, sólo se mencionó una restricción. Aunque todos los médicos generales podrán solicitar la beca, los seleccionados deberán de comprometerse a que, a su regreso a México, deberán trabajar en hospitales públicos.

Existen muchas dudas porque no se ha profundizado en la propuesta, pero en caso de suponer que todo sea cierto, es necesario analizar si vale la pena la idea.

¿Vale la pena el sacrificio?

En su mayoría, los médicos generales que presentan el ENARM es porque aspiran a recibir un salario mayor a futuro. No es un secreto que los especialistas tienen mejores ingresos que los demás galenos. Inclusive cada vez existen más profesionales de la salud emprendedores que desean y logran tener sus propios consultorios.

En ese tenor, también es una realidad que gran parte de los médicos prefieren integrarse al sector privado porque existen mejores condiciones laborales. Los pagos son mayores, están mejor equipados y la carga de trabajo es menor. Es muy difícil que en cualquier hospital se vean las salas de espera abarrotadas como sucede en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Es por todo lo mencionado que existe una fuerte disyuntiva. Si se considera que de verdad ya no habrá rechazados en el ENARM y se ofrecerán becas para estudiar en el extranjero, ahora lo importante es pensar si vale la pena eso a cambio de tener que trabajar en hospitales públicos.

Es una pregunta complicada en la que no existen respuestas equivocadas. Cada médico tiene su propia opinión y todos los argumentos son válidos. Es por eso que ahora te hacemos la pregunta que aparece en el título porque queremos escucharte:

¿Aceptarías hacer una especialidad en el extranjero a cambio de trabajar en hospitales públicos?