Ante el complicado momento por el que atraviesa el país se requiere de soluciones urgentes. Las camas disponibles en los hospitales cada vez son menos y eso implicaría que los nuevos infectados se quedaran sin atención médica. Pero además se debe considerar que miles de doctores y enfermeras ya se encuentran agotados y fastidiados por la situación. Llevan más de diez meses de trabajo continuo y sin descanso, por lo que tanto su cuerpo como su mente piden un descanso.

Precisamente por todo el esfuerzo realizado es que desde un inicio se decidió que el personal médico que atiende a pacientes infectados sea el primero en recibir la vacuna contra la Covid-19 en México. Es una estrategia que también se ha adoptado en otros países y resulta lógica si se considera el esfuerzo que han realizado los profesionales de la salud por lo demás.

En ese sentido, tan sólo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se ha logrado la recuperación de más de medio millón de pacientes contagiados. En parte ha sido posible gracias al trabajo en conjunto de quienes arriesgan su integridad para salvar la de los pacientes.

No todos los médicos están dispuestos a vacunarse

Pero aunque gran parte del personal médico se ha mostrado contento con la prioridad para recibir la vacuna, no todos opinan igual. En el caso específico de Coahuila se han registrado al menos seis casos de doctores que se encuentran en la primera línea de batalla pero se han negado a ser inmunizados.

El principal argumento que han mencionado es que tienen miedo a las consecuencias o efectos adversos que les pueda provocar la vacuna. Es necesario recordar que precisamente en Coahuila se produjo el primer caso de este tipo en nuestro país. La afectada fue la Dra. Karla Cecilia Pérez Osorio, quien es médica internista en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 7 de Monclova.

Minutos después de recibir la vacuna sufrió de convulsiones y parálisis de manos. Ante el aumento en la gravedad de molestias fue trasladada vía aérea a Nuevo León. Aunque en un principio se pensó que era un caso de mielitis transversa, al final se catalogó como encefalomielitis. A la fecha la especialista permanece internada y con ligeras mejoras, aunque se teme que sufra de secuelas de por vida.

Ahora bien, la Dra. Pérez Osorio contaba con un antecedente de alergia al Trimetroprim con sulfametoxazol. Se piensa que eso fue lo que ocasionó la reacción adversa y no propiamente la vacuna.

Recomendaciones para personas alérgicas a medicamentos

A raíz de lo anterior, el personal médico que es alérgico a ciertos medicamentos primero debe someterse a una revisión a fondo para identificar si es candidato a recibir la vacuna. De tal forma, algunos de los médicos que se han negado a ser inmunizados no es propiamente porque no quieran sino porque cuentan con una alergia y podría ser contraproducente.

Mientras que otro aspecto a considerar es que fuera del ámbito médico ha crecido el rechazo a la vacuna por parte de la población mexicana. Un reporte de El Financiero señala que el 11 por ciento de los habitantes de la Ciudad de México no desean vacunarse.

Por otra parte, es necesario recordar que aunque la vacuna contra la Covid-19 es gratuita en México, su aplicación no es obligatoria. Ante esta situación, aunque la máxima recomendación es recibirla lo antes posible, si alguien no la desea se encuentra en su libre decisión para negarse a recibirla. Aunque si eso ocurre el afectado es todo el entorno y hace más complicado poder acabar con la pandemia.

Y en tu caso, ¿estás dispuesto a recibir la vacuna contra la Covid-19 lo más pronto posible?