Cerveza y salud: Beneficios que ofrece su consumo con moderación

Una investigación mexicana identificó que el consumo de cerveza genera aspectos positivos para la salud si se ingiere en pequeñas cantidades.

  • El Cinvestav encabezó una investigación para identificar los efectos de esta bebida en sus versiones tipo lager y sin alcohol cuando se consume en bajas cantidades.
  • Uno de los principales descubrimientos fue una disminución de los niveles de glucosa en ayunas, por lo que podría ser de utilidad contra la diabetes.
  • El primer viernes de agosto de cada año se conmemora el Día Mundial de la Cerveza.

La cerveza es una de las bebidas fermentadas más antiguas de la humanidad y aunque está rodeada de varios prejuicios no es por completo dañina para la salud. Al igual que ocurre con cualquier producto, uno de los aspectos más importantes es la moderación en su consumo. Aunque cuando se cae en el abuso se genera una de las adicciones más fuertes que existen y aumentan los riesgos para desarrollar una gran cantidad de enfermedades.

México es líder en exportación de cerveza

Tan solo para tener una idea del panorama actual, de 2010 a 2020 México se posicionó en el primer lugar como exportador de cerveza a nivel mundial. Con esto se colocó por encima de naciones como Países Bajos, Bélgica y Alemania. Además es un poderoso negocio porque obtuvo ingresos por 4 mil 858 millones de dólares.

Sin embargo, más allá de su importancia en el ámbito económico, la cerveza también puede tener una incidencia en la salud como muestra un estudio realizado en el Departamento de Genética y Biología Molecular del Cinvestav. El trabajo fue encabezado por Jaime García Mena y Fernando Hernández Quiroz y reveló cómo el consumo moderado de esta bebida tipo lager y sin alcohol puede ser benéfico.

Investigación mexicana para identificar la relación entre el consumo de cerveza y salud

El estudio, apoyado por el Consejo de Investigación Sobre Salud y Cerveza de México, aprobó un protocolo experimental donde treinta y cinco personas entre los 20 y 50 años, mitad hombres y mitad mujeres. Cada uno consumió durante un mes una lata de cerveza sin alcohol (0.5 %) tipo Lager de 355 ml, acompañada de alimentos.

A cada participante se le dio seguimiento el día inicial, después a los 15 días y finalmente a los 30. La valoración consistió en medir sus características antropométricas y pruebas bioquímicas entre las que se evaluaron varios metabolitos en sangre. También se tomaron muestras de copro para definir su diversidad microbiana durante la intervención.

Durante el estudio se observó una disminución de los niveles de glucosa en ayunas dentro de rangos normales y un aumento moderado en la funcionalidad de las células beta activas en el páncreas (donde se produce la insulina).

“Tener niveles bajos de glucosa es algo interesante si se relaciona con el consumo de cerveza, porque los mexicanos al ser propensos a padecer diabetes tipo 2 en la madurez, en muchos casos presentan un descontrol en la cantidad de glucosa por las mañanas”.

Cambios en la microbiota intestinal

También se observó un cambio en la diversidad de la microbiota intestinal de las personas participantes. La abundancia relativa de bacterias que tenían originalmente se modificó presentando mayor abundancia de un tipo de bacterias llamado Bacteroidetes, en relación a otro llamado Firmicutes.

El hallazgo es importante porque ante sobrepeso u obesidad los seres humanos presentan un desbalance entre estos dos tipos principales de bacterias del colón: los Bacteroidetes y los Firmicutes. Por lo tanto, en una situación de esta naturaleza la cantidad de Bacteroidetes disminuye y el consumo de cerveza los aumenta en beneficio para la salud del individuo.

“El estudio genera datos para pensar que parte del efecto benéfico de la cerveza en la salud consiste en la generación de un aumento de la abundancia de los Bacteroidetes asociados a peso normal, previniendo la obesidad, hay más detalles sobre otras bacterias que aumentaron o disminuyeron, pero en general, la diversidad bacteriana nos demostró esto”.

No se observó ningún cambio en el balance de la fermentación bacteriana del colón y del tracto digestivo, que pudiera asociarse con la obesidad, cuando se dio seguimiento y se evaluaron los ácidos grasos de cadena corta. No se vio un aumento o disminución del butirato. Es decir, no se observó que la ingesta de cerveza tuviera un efecto negativo en la capacidad fermentativa de la microbiota, aunque hayan aumentado los Bacteroidetes.

Los investigadores piensan que el beneficio a la salud promovido por el consumo de cerveza podría ser mediado por otro tipo de molécula o metabolito presente en la cerveza que sería importante estudiar. Una vez identificadas las bacterias, el siguiente paso es poder definir el tipo de fermentación que realizan, entre ellos los Bacteroidetes.

Un dato importante expuesto por el estudio fue que el consumo de cerveza no provoca aumento en el índice corporal de las personas o que su relación cintura cadera aumentara. Se trata de valores importantes para evaluar riesgo cardiovascular.

“Esto muestra que el consumo de cerveza en forma moderada no genera aumento de grasa ventral, ni causa obesidad y tampoco aumenta la presión arterial”.

El estudio tuvo el objetivo de evaluar el efecto benéfico que el consumo moderado de cerveza podría tener en la salud de los mexicanos. La información generada ha sido reportada a la Institución que promovió el estudio. Se dio pie a una tesis de maestría y se encuentra en preparación un artículo para reportar los hallazgos en una publicación especializada.