El 2 de enero de este año, en el Senado se lanzó la iniciativa que busca hacer obligatorio el uso de expedientes clínicos electrónicos. La idea es aprovechar la tecnología para almacenar los datos de salud de los pacientes y así lograr un mejor diagnóstico y seguimiento de cualquier enfermedad o padecimiento. Si el historial se encuentra resguardado de forma segura y es accesible para otros profesionales de la salud se facilita la labor médica, sin importar el consultorio, clínica u hospital. Mientras que lo mismo ocurre con las recetas médicas electrónicas.

Si bien esta transición a medios digitales es relativamente reciente, lleva varios años implementada con éxito en distintos países. En el caso de México, la NOM-024-SSA3-2012, publicada el 30 de noviembre de 2012, regula todo lo relacionado con el Registro Electrónico para la Salud, incluyendo los expedientes clínicos. La norma contempla también las certificaciones, la protección de los datos personales y es aplicable a los sectores público, privado y social del Sistema Nacional de Salud.

Aunque en realidad los expedientes no son el único aspecto que ha evolucionado. Las recetas electrónicas brindan múltiples beneficios, sobre todo para quienes están directamente involucrados en la consulta: pacientes, médicos y farmacias.

En nuestro país, el acuerdo publicado en 2017, que establece las “Acciones Esenciales para la Seguridad del Paciente”, determina los datos que debe llevar una receta convencional. Entre otros, se encuentran el nombre completo del paciente, los datos profesionales del médico, la dosis del medicamento y la fecha de prescripción. El fin es asegurar que se tendrá acceso al tratamiento y que se trata de un profesional certificado quien lo prescribe. No obstante, siguen existiendo asuntos pendientes.

Impacto positivo de las recetas médicas electrónicas

Primero está la falta de adherencia. Puede parecer trivial pero si un paciente pierde la receta o debe entregarla en el mostrador de la farmacia, es más probable que olvide o abandone el tratamiento. Esto se vuelve más grave cuando se trata de enfermedades crónicas, como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS) e incluso se relaciona con la resistencia a los antibióticos. Por otro lado, a pesar de los esfuerzos constantes, no se ha logrado garantizar el control total de los medicamentos ni evitado la venta de recetas falsas.

Por lo anterior es que alternativas como las recetas electrónicas son de gran ayuda. Aunque a pesar de sus beneficios todavía persisten ciertas dudas entre los profesionales de la salud acerca de su uso. Por eso, dentro de las opciones que tú tienes a tu alcance para su manejo se encuentra Medikit.

Se trata de una plataforma que existe desde 2017 y ofrece servicios de generación y administración de expedientes clínicos electrónicos y recetas electrónicas interoperables. Esto quiere decir que se pueden surtir en cualquiera de los más de ocho mil puntos de servicio de establecimientos aliados, como farmacias y laboratorios.

En tanto que parte de su éxito se puede apreciar en su crecimiento que ha sido del 530 po ciento desde su lanzamiento. En parte se debe a la posibilidad de brindar recursos digitales y nuevas tecnologías que aportan ventajas importantes a todos los actores del sector de la salud.