Es claro que dentro de la propuesta de trabajo de Andrés Manuel López Obrador, la salud es un tema central. Esto se puede apreciar con las decisiones que ha tomado durante los pocos días que lleva al frente del gobierno, aunque eso no signifique que todas sus propuestas sean realizables.

Si bien, el Plan Nacional de Salud propuesto por el presidente luce bastante ambicioso, no se puede vivir de las promesas. De acuerdo con lo afirmado por el mandatario, dentro de dos años toda la población podrá contar atención y medicamentos gratuitos, aunque muchos han ignorado el déficit de profesionales de la salud de nuestro país.

Falta de personal e inversión

Al respecto, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) presentó el Estudio diagnóstico del derecho a la salud 2018 en el que muestra el actual panorama. De esta manera, Enrique Peña Nieto dejó un país en el que existe una media de 2.4 médicos por cada mil habitantes. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que al menos existan 3 médicos por cada millar de personas.

También se debe considerar que México cuenta con la peor inversión en salud dentro de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Esto se traduce en que sólo destina el 3 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) a este rubro, lo que contrasta con el 9.5 por ciento que invierte Alemania.

Para remediar el punto anterior, Jorge Alcocer, titular de la Secretaría de Salud (SSa), afirmó que uno de sus objetivos es que se incremente la inversión en salud al 5 por ciento del PIB del país.

Pero mientras se cumple con la promesa de aumentar de forma sustancial la inversión, a partir del 2019 comenzará la aplicación del Plan Nacional de Salud. Ahora el problema es si realmente se logrará cumplir con las promesas realizadas por las autoridades.