Como cada 15 de febrero, hoy se conmemora el Día Internacional del Cáncer Infantil. La fecha fue instaurada en 2001 por la Organización Internacional de Cáncer Infantil (CCI). El objetivo es bastante sencillo y complicado a la vez. Lo que se busca es crear conciencia acerca de esta enfermedad mortal que actualmente ocupa el segundo lugar en mortalidad en menores. Aunque no sólo es eso sino obtener resultados reales y permitir que los pacientes reciban los tratamientos que requieren para evitar la mayor cantidad posible de fallecimientos.

En ese sentido, existen grandes diferencias alrededor del mundo. Actualmente, en países de altos ingresos económicos más del 80 por ciento de los niños con cáncer sobrevive. Por su parte, en naciones de ingresos medios y bajos apenas el 20 por ciento lo consigue. En tanto que México se encuentra a medio camino porque mantiene una tasa de sobrevida del 57 por ciento, cifra que no ha registrado avances considerables en la última década.

Por su parte, la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) afirma que el gran reto en nuestro país es reducir la brecha en el acceso oportuno y completo de los tratamientos. Con esto, lo que se propone es igualar las condiciones de recuperación a nivel mundial. Tan sólo se debe recordar que cada año se registran alrededor de cinco mil nuevos casos.

Tipos de cáncer infantil más frecuentes

Ahora bien, aunque existe una gran variedad de tumores en pacientes pediátricos, no todos son igual de mortales. Para poner en contexto, cada año se diagnostican 300 mil nuevos casos de cáncer en niños entre 0 y 18 años de edad a nivel mundial. Aunque los tres que producen más fallecimientos son: leucemias (48 por ciento), linfomas (12 por ciento) y tumores del sistema nervioso central (9 por ciento).

Pero aunque superar la enfermedad es lo más importante tampoco significa que sea lo único. Con base en la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de los supervivientes de cáncer infantil enfrentan secuelas que se prolongan en su etapa adulta. Por lo tanto, su calidad de vida se ve limitada.

En ese sentido, la secuela del cáncer infantil más frecuente es una alta predisposición a desarrollar hipertensión en algún momento de la vida. Mientras que otras son la formación de un segundo cáncer, fragilidad en los huesos, menopausia temprana en edad adulta e inclusive infertilidad a causa de las radiaciones empleadas en algunos tratamientos.

Cómo aumentar la sobrevida en pacientes

Ante el actual panorama se han implementado diversas estrategias para la atención de los pacientes. En el caso del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) cuenta con una tasa del 66 por ciento de sobrevida. La cifra se encuentra por encima de la media nacional que es del 57 por ciento. Parte del éxito se debe a una detección oportuna y al seguimiento de diez medidas en sus unidades.

  1. Fomentar la educación en la salud.
  2. Reforzar los temas de oncología y hematología en los nuevos residentes de pediatría.
  3. Fortalecer el vínculo entre los especialistas y los gobiernos de los tres niveles.
  4. Homologar las vías de tratamiento.
  5. Incrementar la capacidad resolutiva de los hospitales.
  6. Hacer un análisis situacional permanente.
  7. Continuar con los proceso de regulación e inclusión de los medicamentos.
  8. Cuidados paliativos a través del Programa PALIATIVISSSTE.
  9. Cuidar la salud mental de los pacientes y sus familias.
  10. Comunicación permanente con mamás y papás de los niños con cáncer.