Un problema que ha estado presente desde hace décadas es el robo de medicamentos. No es algo nuevo pero tampoco se ha podido solucionar. Para poner en contexto, la Organización Mundial de Salud (OMS) afirma que el 10 por ciento de los fármacos que se comercializan en el planeta son apócrifos. Además de ser un grave delito también pone en riesgo la integridad de las personas que los reciben. En ocasiones son copias que no funcionan y en otras sí son originales pero ya caducados.

¿Cuánto cuesta el mercado negro de medicamentos en México?

Por su parte, la Unión Nacional de Empresarios de Farmacias (Unefarm) estima que el mercado de medicamentos apócrifos o robados en México vale 16 mil millones de pesos. Inclusive la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) tiene identificados los tianguis en los que se comercializan más fármacos robados sin que se haya podido alcanzar una solución real.

Inclusive a partir del inicio de la pandemia el problema se ha intensificado. Con frecuencia se reportan robos de medicamentos y el ofrecimiento de fármacos como presuntas vacunas contra la Covid-19 a través de redes sociales.

Un médico ahora está bajo investigación

Pero ahora el tema ha sido retomado por un médico que intentó hacer una buena acción y quedó evidenciado. Todo surgió cuando el Dr. Ugo Mendoza, quien de acuerdo a su página oficial es egresado de la Universidad de Colima y se dedica a la Medicina Estética, realizó una donación altruista.

Con la intensión de apoyar a la candidata a la gubernatura de Colima, Indira Vizcaíno Silva, el médico donó al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) un lote de fármacos para la atención de pacientes Covid-19. La acción inclusive fue difundida a través de redes sociales y en ese momento varios usuarios detectaron una anomalía. Varias de las cajas tenían impresa la leyenda “Propiedad del Sector Salud”.

De forma más específica, el empaque señalado corresponde al medicamento Norepinefrina inyectable de cuatro miligramos, de 50 ampolletas cada una, clave 010 000 061200, del laboratorio Alpharma.

De manera natural llegaron las quejas porque la evidencia señalada hace pensar que los medicamentos fueron robados de alguna institución pública. Precisamente todos los adquiridos para ese sector llevan esa marca en su exterior para evitar su reventa.

Ante el penoso suceso el Dr. Ugo publicó un nuevo mensaje para intentar explicar lo ocurrido. Señaló que él mismo compró los medicamentos con su dinero para apoyar a sus colegas que laboran en el IMSS. Agregó que su único “error” fue no revisar los empaques. Por lo tanto, dijo que la empresa que le vendió los fármacos es la responsable.

Por lo pronto, se mostró abierto a cooperar para que las autoridades sanitarias lleven a cabo la investigación correspondiente. Lo que falta por aclarar es el verdadero origen de los medicamentos y por qué tenían esa leyenda en el empaque.