El mundo ya superó los 95 millones de personas infectadas por Covid-19 y la cifra se mantiene en aumento constante. La crisis de 2020 podría extenderse durante todo este año y eso sería catastrófico para la economía. Aunque el desarrollo de vacunas fue catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como “la luz al final del túnel”, todavía falta mucho por hacer. Por ahora, el mayor problema es la distribución y aplicación de las inmunizaciones para proteger a la mayor cantidad posible de personas.

Aunque ya hay varias opciones que concluyeron con éxito sus ensayos clínicos y han comenzado la etapa de comercialización, también existen otras que se encuentran en desarrollo. Mientras se cuente con más opciones será mejor para el mundo. Aunque como cualquier vacuna, primero es necesario demostrar que funcionan correctamente y son seguras para poder obtener el aval de las autoridades sanitarias.

En ese sentido, Rusia fue el país que sorprendió al mundo por ser el primero en presentar la primera vacuna contra la Covid-19 en 2020. Se trata de la Sputnik V que tiene una eficacia del 95 por ciento e inclusive se encuentra bastante cerca de ser aprobada por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para su aplicación en México.

La primera vacuna “perfecta” contra la Covid-19

Pero ahora Rusia ha sorprendido de nuevo por dar a conocer su segundo proyecto. Se llama EpiVacCorona y es desarrollado por el Centro de Investigación Estatal de Virología y Biotecnología (VECTOR) con base en Siberia. Además seria una opción todavía mejor que la primera debido a que tiene una eficacia del 100 por ciento, algo que ninguna otra había conseguido.

La información fue expresada por el Servicio Federal de Rusia para la Supervisión de la Protección y el Bienestar del Consumidor (Rospotrebnadzor) aunque debe tomarse con reservas. Los resultados corresponden a la fase 2 de ensayos clínicos y además mencionan que genera inmunidad durante al menos seis meses. Otro aspecto a considerar es que no provoca reacciones alérgicas.

Por otra parte, mientras la Sputnik V es una vacuna vectorial, la EpiVacCorona se creó sobre la base de una de las plataformas sintéticas prometedoras, por lo que es peptídica. De tal forma, consiste de fragmentos cortos de proteínas virales sintetizados artificialmente llamados péptidos, a través de los cuales el sistema inmunológico aprende y, posteriormente, reconoce y neutraliza el virus.

Aunque luce bastante prometedora, todavía falta llevar a cabo el ensayo clínico fase 3 para verificar su eficacia “perfecta” y que sea segura en las en las personas.

Tercera opción diseñada en Rusia

Aunque ambas no son las únicas vacunas de fabricación rusa porque también hay una tercera llamada ChuVac. Es desarrollada por el centro Chumakov y actualmente se encuentra en la segunda etapa de pruebas.

A partir de todo lo anterior, el gobierno de Rusia se ha propuesto una de las metas más grandes en el mundo. Se busca que antes de que concluya el 2021 se haya vacunado al menos al 60 por ciento de la población del país. Se trata de un objetivo de gran magnitud si se considera que es la novena nación más poblada del planeta al tener poco más de 146 millones de habitantes, cifra ligeramente mayor a la de México.