La atención diaria a pacientes es una actividad bastante complicada debido a que cada día se presentan nuevos retos. Nunca existen casos igual porque aunque se trate de una misma enfermedad, las características de cada persona vuelven a los casos únicos e irrepetibles. Tener la posibilidad de ayudar a los demás de manera directa es un privilegio que no ofrecen muchas profesiones y por eso se necesita de una disposición total.

Ahora bien, también existen varios aspectos que se deben corregir. Con base en la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se producen 2.6 millones de muertes de pacientes por una atención hospitalaria deficiente.

Por lo anterior es que se estableció que cada 17 de septiembre se conmemore el Día Mundial de la Seguridad del Paciente. De la misma forma, también es necesario brindar las suficientes herramientas al personal médico para la realización de sus actividades.

Ahora, dentro del terreno nacional, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) representa el pilar de la salud pública. A la fecha ofrece atención a poco más de 70 millones de derechohabientes. No existe una institución similar en todo el país. Aunque uno de sus inconvenientes es que no cuenta con la cantidad suficiente de personal.

Quejas más frecuentes dentro del IMSS

En parte, por eso es que también es la institución federal con más quejas ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Son recurrentes las demandas con respecto a fallas dentro del servicio. Tan sólo durante 2018 se recibieron un total de 4 mil 043, siendo las más frecuentes las siguientes:

  1. Omisión en proporcionar atención médica (mil 576).
  2. Negligencia médica (489).
  3. Omitir suministrar medicamentos (454).

La información funciona para conocer los aspectos débiles que se deben mejorar y las áreas de oportunidad que existen dentro de una organización. Estar consciente de las fallas de otros también ayuda para evitar repetir los mismos errores.

¿El médico siempre es el culpable?

En ese sentido, aunque existen aspectos por mejorar dentro del IMSS, también se debe tomar en cuenta que no todo es responsabilidad del personal médico. Los trabajadores suelen enfrentar jornadas extenuantes debido a la creciente cantidad de pacientes. Las salas de espera suelen lucir abarrotadas y por eso es necesario acortar la duración de las consultas para atender a todos.

De igual forma, aunque los médicos y enfermeras cuenten con los conocimientos suficientes, también requieren de equipo funcional para realizar sus labores. El problema es que dentro del IMSS no siempre ocurre así debido a la maquinaria obsoleta y añeja que prevalece en muchas unidades.

A pesar de que lo mencionado no es una justificación, sí permite tener una visión completa de lo que implica tener que trabajar en el IMSS. Pese a las limitaciones se suele realizar las actividades lo mejor posible.