Existen enfermedades con un origen desconocido porque no se ha podido determinar con certeza sus causas. Uno de los principales ejemplos es la Esclerosis Múltiple que fue descrita por primera vez en 1868 que el profesor francés Jean-Martin Charcot. Desde entonces se han realizado múltiples estudios pero la información todavía es insuficiente en torno a lo que la genera y cómo se podría desarrollar una posible cura.

Al respecto, la neuróloga del Hospital Regional “Lic. Adolfo López Mateos” del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Samantha Pineda Venegas, señala que se trata de una enfermedad altamente discapacitante. Agrega que afecta principalmente a jóvenes, pero los avances en investigación y tratamientos han permitido aumentar el diagnóstico de casos, control y otorgar mejor calidad de vida a los pacientes.

Daño en la parte física y emocional

Mientras que más allá de la parte física, el impacto emocional en muy grande en los pacientes. Al momento de recibir el diagnóstico generalmente pasan por un periodo de duelo, depresión y ansiedad porque hay mucho desconocimiento de la enfermedad.

“La imagen que tenemos de Esclerosis Múltiple es de un paciente joven en silla de ruedas, que ya no se puede mover, pero esto ha cambiado. Actualmente, con un diagnóstico oportuno, tratamientos para brotes o cuadros agudos y los denominados tratamientos modificadores de la enfermedad, en la mayoría de los casos evitan que el paciente llegue a esos niveles de estadía”.

La especialista indicó que el ISSSTE cuenta con medicamentos de plataforma, conocidos y seguros, para el control de la enfermedad, así como con tres terapias altamente efectivas. El tratamiento es integral, multidisciplinario, personalizado y puede incluir -además del manejo farmacológico- terapia psicológica y de rehabilitación.

Aumento exponencial de casos

Destacó que en las últimas dos décadas se han incrementado los casos de Esclerosis Múltiple en México de una forma exponencial. En el 2000 se estimaba que en el país había 1.5 enfermos por cada 100 mil habitantes. Mientras que para 2017 la cifra subió a 15 casos por cada 100 mil. Eso representa un incremento en la incidencia del mil por ciento, aunque este repunte podría tener relación con el hecho de que los diagnósticos ahora son más rápidos.

También mencionó que se trata de un problema conocido como “la enfermedad de las mil caras” porque tiene una variedad muy amplia de síntomas. Algunos de ellos son fatiga, cansancio y dolores inexplicables; adormecimiento, piquetes, espasmos musculares, incluso cuadros severos en los que los pacientes no pueden caminar, se les paraliza alguna parte del cuerpo o dejan de ver.

Aunque no se considera una enfermedad de transmisión genética se han documentado al menos 200 genes que pueden estar involucrados de manera indirecta con la enfermedad. En gemelos idénticos, el riesgo de padecer esclerosis múltiple es de uno entre cuatro.

Este padecimiento es catalogado como desmielinizante inflamatorio, en la que el sistema inmunológico ataca a la mielina, sustancia que envuelve a las neuronas, lo que causa cicatrices e inflamación, lo cual daña la transmisión de impulsos eléctricos del cerebro a las demás células del cuerpo, provocando diferentes síntomas como los ya referidos.