Existe un problema que de manera paulatina se ha incrementado en número en todo el planeta y se trata del suicidio. Cada vez más personas optan por esta vía para terminar con su vida. Con base en la Organización Mundial de la Salud (OMS) se registran 700 mil decesos por esta causa cada año. Aunque detrás de cada uno que lo consigue hay otros más que lo intentan.

Además el organismo sanitario alerta que existe la falsa creencia de que este problema solo ocurre en los países de altos ingresos pero no es así. En realidad es un fenómeno que afecta a todas las regiones del mundo. De hecho, más del 77 por ciento de los incidentes de este tipo ocurridos en 2019 tuvieron lugar en naciones de ingresos bajos y medianos.

Medicina, la profesión más afectada

Ahora bien, aunque cualquiera puede cometer suicidio se ha detectado que es una conducta que está presente en mayor número en ciertas carreras. En especial entre los profesionales de la salud ha incrementado su incidencia hasta alcanzar niveles alarmantes. Tan sólo en Estados Unidos se reporta que entre 28 y 40 médicos de cada 100 mil optan por quitarse la vida.

Por lo anterior, la Asociación de Médicos Estadounidenses (AAMC) realizó un estudio para determinar las especialidades que presentan las tasas de suicidio más elevadas. Los resultados mostraron que en primer lugar se encuentran los anestesiólogos, seguidos de los cirujanos y en tercer lugar se ubican los médicos del servicio de Urgencias.

En el caso de los anestesiólogos también se exponen a otro tipo de inconvenientes de carácter legal. Apenas hace unos meses te informamos de una especialista mexicana que tuvo que comprar fentanilo para utilizarlo con sus pacientes porque en su hospital no había. Como consecuencia sufrió una demanda en la que se le acusaba de narcotráfico.

Al regresar con el estudio, algo importante que menciona es que los profesionales que optan por esta vía por lo regular muestran los primeros síntomas desde su etapa formativa en la facultad. Los principales motivos que los llevan a terminar con su vida de una forma abrupta son la ansiedad, depresión, estrés y la presión diaria a la que se enfrentan.

¿Qué ocurre en México?

Pero aunque se trata de un estudio realizado en Estados Unidos, en nuestro país el panorama no es muy distinto porque de acuerdo con la Academia Mexiquense de Medicina, el suicidio de médicos mexicanos también presenta una elevada incidencia y se estima que entre 96 y 140 galenos se quitan la vida cada año.

En el caso específico de nuestro país, a los motivos mencionados se agregan otras razones como el bajo índice de médicos que logran superar el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) y los bajos sueldos a los que se enfrentan en el mundo laboral.

Con todos estos elementos, es alarmante la situación que se vive y que las autoridades no hacen nada al respecto. Mientras existan las extensas jornadas laborales y los bajos sueldos para la mayoría de médicos, parece muy complicado que cambie la situación.