Dentro de los pocos aspectos positivos que ha provocado la pandemia de Covid-19 ha sido una aceleración en la digitalización. Algunas herramientas que antes eran poco utilizadas ahora se han vuelto bastante habituales. En tu caso lo puedes observar con alternativas como las consultas médicas a distancia que son una opción a la que cada vez recurren más doctores. Aunque no es el único ejemplo e inclusive ya existe el término healthtechs o tecnologías de la salud para describir a los productos que de una u otra forma se utilizan para diagnosticar, vigilar o tratar enfermedades.

Al respecto, Luly de Samper, Vicepresidente Internacional de Johnson & Johnson Medical Devices para América Latina, señala que durante el 2020 y 2021 se han presentado soluciones innovadoras para ofrecer una respuesta rápida y eficaz contra el virus y sus consecuencias. No solo vimos el desarrollo y la distribución de vacunas en un período de tiempo sin precedentes sino también a los fabricantes de automóviles y aviones que han producido desde ventiladores mecánicos hasta equipamientos de protección para profesionales de la salud.

Estas y otras innumerables soluciones se implementaron con agilidad y éxito gracias a la colaboración de grandes empresas y pequeños emprendedores, startups, universidades, gobiernos, etc. Es decir, en la mayoría de los casos, la innovación abierta fue la protagonista.

Los riesgos de la tecnología médica

Agrega que no se puede ignorar el hecho de que, a menudo, expandir la innovación más allá de sus fronteras es un gran desafío para la mayoría de las organizaciones, ya que las estructuras, los procesos y la cultura deben transformarse. Pero, sobre todo, es un paso fundamental para quienes buscan el liderazgo en sus mercados. La innovación tradicional se encuentra con límites de calificación financiera y profesional. Puede ser un proceso muy costoso para una empresa por sí sola mantenerse al día con la aparición de numerosas tecnologías nuevas, que pueden ser el punto de partida, o incluso la respuesta, para la creación de un producto disruptivo.

Por otro lado, al optar por un modelo colaborativo, es posible reducir costos y tiempo de desarrollo, mientras se acelera la trayectoria de emprendedores talentosos. En el área de salud, por ejemplo, ya podemos ver grandes beneficios en la adopción de la innovación abierta. Los ejemplos incluyen la creación de nuevos modelos comerciales, la participación del paciente a través de procesos digitales, el ahorro y la optimización de recursos o incluso el uso de análisis de datos para predecir riesgos.

En ese sentido, ahora somos testigos del gran potencial que tienen las healthtechs para liderar la próxima ola de innovación abierta en la región. Las nuevas tecnologías están creando oportunidades en toda la cadena de atención médica. Este modelo ha proporcionado a las organizaciones tradicionales que se propusieron adoptarlo, una agilidad incomparable para satisfacer las necesidades de pacientes, cirujanos, hospitales. La asociación con centros de innovación en diferentes mercados aumenta significativamente nuestro alcance y capacidad de resolución para crear un impacto real.

Con esto en mente, concluye que es el momento de que las empresas de tecnología médica aporten su experiencia, recursos y alcance para convertirse en las orquestadoras del ecosistema de innovación en América Latina. Las asociaciones con nuevas empresas están permitiendo un proceso para el paciente más efectivo y mejoras en la eficiencia del quirófano.

Otras áreas de la salud en la que han apoyado

En iniciativas previas a la pandemia, los proyectos en las áreas de oncología, arritmias cardíacas, obesidad y endometriosis ya habían abordado la gestión de datos a través de recursos digitales e inteligencia artificial. Son soluciones que han demostrado una enorme capacidad para brindar mejores resultados para el paciente y un ahorro para el sistema de salud.

Las oportunidades para los modelos de innovación abierta son ilimitadas y las grandes empresas pueden desempeñar un papel clave en la promoción del acceso de las empresas emergentes a un mercado más amplio mientras que al mismo tiempo, se benefician de las innovaciones que aportan a los pacientes y a la sostenibilidad de los sistemas de la salud. Invertir en este tipo de asociaciones tiene un potencial de cambio que va más allá del área operativa en sí.