Conforme transcurre el tiempo se obtiene más información referente a la Covid-19 que permite tener una visión más amplia de la enfermedad. Todo tipo de conocimiento es importante para despejar las dudas que permanecen hasta nuestros días. A la fecha se desconocen los efectos y daños que provoca en los pacientes, además de que todavía no se definen todas sus secuelas. Inclusive es una incógnita si los supervivientes realmente desarrollan inmunidad o si pueden volver a infectarse. Todos son aspectos muy importantes de cara a las posibles vacunas en las que se trabaja y podrían ser una realidad muy pronto.

Uno de los rubros más importantes y en donde se han obtenido más datos es el referente a los síntomas. Hoy se sabe más que al inicio de la pandemia y eso es importante por diversos motivos. En primera instancia, ayuda a identificar con mayor precisión los posibles casos en los pacientes. Mientras que también ayuda para diferenciar esta nueva enfermedad de otras que señas similares.

Lo que no ha cambiado es que existen tres señas particulares que manifiestan prácticamente todas las personas con Covid-19 al inicio: fiebre, tos seca y cansancio. Aunque ahora hay una amplia lista con molestias que desarrollan algunos de los pacientes. De cualquier forma, en caso de sospecha siempre será necesario aplicar la prueba de detección para comprobar si existe la presencia del virus SARS-CoV-2.

Otra molestia provocada por esta nueva enfermedad

Pero ahora, un estudio realizado por especialistas de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y publicado en la revista Journal of Clinical Immunology and Immunotherapy afirma que hay un nuevo síntoma asociado a esta cepa de coronavirus y mucho más específico a los mencionados. Se trata de fiebre combinada con delirio, aunque se menciona que esta seña es más común en los adultos mayores.

Aunque los pulmones son los órganos más afectados por esa infección, no son los únicos y otros trabajos previos han comprobado que el sistema nervioso central también sufre daños que derivan en alteraciones neurocognitivas, como cefaleas y delirio, pero también episodios psicóticos.

Las principales hipótesis para explicar cómo el coronavirus SARS-CoV-2 afecta al cerebro señalan tres posibles causas: la hipoxia o falta de oxígeno de las neuronas, la inflamación del tejido cerebral debido a la tormenta de citocinas y el hecho de que el virus tenga capacidad para atravesar la barrera hematoencefálica e invada directamente el cerebro.

Por su parte, los investigadores señalan que muy probablemente el delirio, el déficit cognitivo y las anomalías de comportamiento son causados por la inflamación sistémica del organismo y por las condiciones de hipoxia. En consecuencia, el tejido neuronal se inflama y provoca daños en áreas como el hipocampo que se asocian con problemas cognitivos y alteraciones de comportamiento que presentan los pacientes que deliran.