La salud del sistema inmunológico también depende de la alimentación

Es bien sabido que un pobre estado nutricional conlleva un mayor riesgo de contraer infecciones; no obstante, el conocimiento del papel que juegan los nutrientes en los mecanismos inmunológicos de la defensa es reciente.

Para que los mecanismos inmunológicos se lleven a cabo con normalidad, se requiere de un nivel adecuado de nutrientes en el organismo y al mismo tiempo una buena disponibilidad de éstos y que se puede explicar por dos motivos: 1) la necesidad de sintetizar nuevas moléculas durante el desarrollo de las respuestas inmunes, por ejemplo, los aminoácidos son necesarios para la síntesis de proteínas de fase aguda, y 2) por su utilización en los fenómenos de división y diferenciación celular que se producen durante la expansión clonal que da lugar al ejercito de células que atacan y eliminan el patógeno invasor1.

Así mismo, se debe tener en cuenta que los nutrientes no sólo influyen sobre los mecanismos encargados de defender al organismo de patógenos infecciosos, sino que otras funciones en las que está implicado el sistema inmunitario pueden alterarse por desequilibrios en los niveles de nutrientes o causas relacionadas con la nutrición. Entre estas funciones se incluyen:

  • El mantenimiento de la homeostasis inmunológica o retorno al equilibrio tras las respuestas disparadas por las células inmunocompetentes;
  • La comunicación bidireccional que normalmente se establece con los sistemas nervioso y endocrino a través de los neurotransmisores y hormonas.
  • El fenómeno de la tolerancia hacia lo propio, gracias al cual, el sistema inmunitario no reacciona frente a las células del propio organismo.

El desequilibrio en alguna de estas funciones del sistema inmunitario puede ocasionar situaciones patológicas como alergias, inflamaciones crónicas, enfermedades autoinmunes, etc.

Efecto de los nutrientes sobre el sistema inmune

Las vitaminas, minerales y los elementos traza ejercen un papel importante como cofactores de muchas vías metabólicas y se consideran esenciales para la integridad y el perfecto funcionamiento del sistema inmune.

Algunos micronutrientes como la vitamina A, ácido fólico, vitamina B6 y B12, la vitamina C, la vitamina E, el hierro, el zinc, el cobre y el selenio, ejercen efectos inmunomoduladores que influyen en la susceptibilidad del huésped a sufrir infecciones2, 3.

La malnutrición en humanos es, en general, un síndrome compuesto de múltiples deficiencias de nutrientes. Los cambios inmunológicos mejorarían si se suplementan con aquellos elementos deficientes en la dieta; sin embargo, un exceso en la suplementación también produciría efectos adversos en el sistema inmunitario4.

Se requiere un estado nutricional adecuado para que se establezca una respuesta inmune primaria y secundaria adecuada; de acuerdo con ello, la terapia nutricional es una medicación complementaria que combate las enfermedades a través de dietas especiales con amplia variedad de productos para contribuir a funciones metabólicas específicas.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Nova E, Montero A, Gómez y A. Marcos S. La estrecha relación entre la nutrición y el sistema inmunitario [Internet]. Seom.org. [citado 11 de octubre de 2021]. Disponible en: https://seom.org/seomcms/images/stories/recursos/infopublico/publicaciones/soporteNutricional/pdf/cap_01.pdf
  2. Chandra RK. Nutrición y sistema inmune desde la infancia hasta la edad avanzada. En: Marcos A, ed. Actualización en Nutrición, Inmunidad e Infección. Panamericana, Madrid, 2004; 1-9
  3. Grimble RF. Effect of antioxidative vitamins on immune function with clinical applications. Int J Vit Nutr Res 1997; 67:312-320
  4. Calder PC, Kew S. The immune system: a target for functional foods? Br J Nutr. 2002; 88: S165-S177.