La atención a pacientes es una actividad demasiado compleja y por eso se requieren tantos años de formación. Sin importar la experiencia en cualquier momento se pueden presentar imprevistos de diversa índole. Dentro de los aspectos que pueden ocurrir se encuentra el error médico. No es un aspecto del todo negativo aunque siempre se debe buscar que no ocurra por todas sus implicaciones.

¿Qué es y cuándo ocurre?

Aunque primero es necesario encontrar una definición para avanzar y de acuerdo con la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) se trata de una equivocación cometida al ejercer la profesión. La diferencia más grande con una mala praxis es que aquí se debe comprobar haber actuado con sinceridad, buena fe, haber respetado la Lex Artis y haber realizado todo lo que esté al alcance de las condiciones concretas de su medio de trabajo, con el fin de obtener un diagnóstico oportuno y prestar la mejor atención a las personas.

También menciona que el error médico es producto de una serie de sucesos que ocurren sin que exista un responsable único. Es una falla en la consecución de un resultado en salud o bien el uso de un plan equivocado para alcanzar un objetivo. Según las condiciones en las que sucede la falla puede ser excusable o inexcusable.

Tipos de errores en que se divide

Se denomina error excusable cuando a pesar de que el personal médico aplica los conocimientos, habilidades y destrezas con diligencia, compartiendo con el paciente la información pertinente, tomando en cuenta los valores, la creencia y actuando con responsabilidad y prudencia se presenta un diagnóstico erróneo que NO reviste la gravedad de la negligencia médica. Ejemplo: Cuando por una interpretación incompleta de los datos no se llega al diagnóstico o este se da en forma equivocada. Lo ejemplifican los diagnósticos en fase sintomática o subclínica, casos en los cuales No implica responsabilidad.

El error es inexcusable, cuando la conducta clínica frente a un paciente no sigue las normas o pautas que señala la Lex Artis médica, sin seguimiento a la diligencia o con actuación de impericia e imprudencia. Cuando el error se debe a la no disposición y buen funcionamiento de instrumentos, bienes inmuebles o medidas de seguridad de las instalaciones físicas de la unidad hospitalaria, la responsabilidad recae en la institución.

Ahora bien, un error médico puede tener distintos orígenes. Muchas veces se piensa que es debido a una falla única del profesional y no siempre es así. También se debe contemplar el ambiente dentro del consultorio o quirófano, el mobiliario e inclusive el propio paciente. Si se oculta información es perjudicial para el servicio.

A partir de todo lo anterior la Conamed señala que existen factores internos y externos que inciden en este tipo de fallas. Al final son 20 los aspectos más recurrentes y lo más importante es conocer todos para evitar cometerlos.

Factores directos

  • Comunicación con el paciente y el equipo de salud.
  • Formación y destreza.
  • Introducción de procedimientos nuevos.
  • Exceso de confianza.
  • Delegación de responsabilidades.
  • Errores de escritura y lectura.
  • Cuidados complejos/estancia prolongada.
  • Ausencia de seguimiento e inadecuada historia clínica.
  • Aplicación de nuevas tecnologías.
  • Las cargas excesivas de trabajo (fatiga, estrés).

Factores indirectos

  • Influencia del entorno.
  • Inadecuados métodos de trabajo.
  • Sobre demanda.
  • Demora en la atención.
  • Relaciones interpersonales deficientes (médicos, enfermeras…).
  • Falta de recursos de toda índole: físicos, humanos, equipamiento.
  • Desorden administrativo.
  • Falta de estandarización en los procesos de atención.
  • Incumplimiento de normas.
  • Incumplimiento de procesos de calidad.