Ser médico implica tener que vivir con estrés constante y tú lo sabes bien. Las jornadas de trabajo se pueden volver eternas y sin importar la fatiga o el cansancio debes atender a los pacientes. Además se debe agregar que la falta de personal provoca un desgaste todavía mayor. Los trabajadores existentes deben hacer esfuerzos mayores para poder cumplir con su carga laboral. Al final se genera un círculo vicioso que no tiene final.

El riesgo al que se enfrentan todos los médicos

Además de lo mencionado, uno de los temores más grandes de todos los profesionales de la salud es ser demandados por negligencia médica. Se trata de una situación que nadie quiere vivir pero a la que todos están expuestos. A la fecha se estima que 9 de cada 10 médicos van a atravesar por este inconveniente al menos una vez en su carrera. Aunque no todos los casos son de gravedad e inclusive se puede llegar a un acuerdo con el paciente, sí representa una mancha en el historial.

En ese sentido, se debe recordar que en nuestro país la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) es la instancia que lleva todo el proceso legal relacionado con las negligencias médicas.

Algo muy importante que debes tener presente es que a partir de los reportes recientes se detectaron los principales motivos por los que los pacientes o sus familiares presentan una demanda por negligencia médica. Es importante que conozcas la información para que evites repetir los errores más frecuentes que cometen tus colegas.

  1. Retraso en el diagnóstico.

  2. Retraso en el tratamiento.

  3. Complicaciones por tratamiento quirúrgico.

  4. Falta de comunicación médico-paciente.

  5. Falla en la comunicación médico-enfermera.

Consejos para evitar ser demandado por negligencia médica

Como recomendación, recuerda siempre usar las guías clínicas y actuar conforme a los protocolos de atención médica. De igual forma, debes ser claro y directo con el paciente desde un principio. Le debes de transmitir toda la información con respecto al tratamiento y los riesgos que se puedan presentar para que esté enterado.

Pero además de promover una comunicación constante con tus pacientes, debe ocurrir lo mismo con tus colaboradores. Al seguir todas estas indicaciones se reducen las probabilidades de que cometas una falla y puedas ser demandado por negligencia médica.