Los médicos son culpables de la resistencia antimicrobiana según Cofepris

A través de su revista bimestral la Cofepris afirma que los médicos son culpables de la resistencia antimicrobiana por estos 3 motivos.

Desde hace algunos años existe un término que ha ganado relevancia no solo entre los médicos sino en toda la población. Se trata de la resistencia antimicrobiana por el daño que ya genera aunque las consecuencias a futuro podrían ser todavía mayores. Por eso es necesario analizar la forma en que se pueden evitar los escenarios catastróficos que algunos plantean.

En primera instancia, este fenómeno no es nuevo ni surgió hace poco sino que se ha generado por décadas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos cambian a lo largo del tiempo y dejan de responder a los medicamentos. Eso provoca que sea más difícil el tratamiento de las infecciones e incrementa el riesgo de propagación de enfermedades, de aparición de formas graves de enfermedades y de muerte.

Como consecuencia de la farmacorresistencia, los antibióticos y otros medicamentos antimicrobianos se han vuelto ineficaces, por lo que las infecciones son cada vez más difíciles o imposibles de tratar.

¿Quiénes son los responsables?

Con base en algunos análisis médicos, en la actualidad la resistencia antimicrobiana es responsable de poco más de un millón de fallecimientos anuales en todo el mundo. Aunque si se mantiene la tendencia, para el 2050 la cifra podría ser de 10 millones de víctimas mortales. Si eso se cumple entonces se convertiría en la primera causa de muerte en el planeta.

Por su parte, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) a través de su revista bimestral de noviembre-diciembre 2021 señala que los profesionales de la salud son responsables de este fenómeno por tres motivos principales.

  • Deficiencias en la formación profesional de los médicos.
  • La inadecuada idea de prescribir de inmediato sin basarse en un análisis más documentado de cada caso en particular (y en ocasiones apoyado por pruebas de laboratorio para confirmar que efectivamente son bacterias las causantes de la infección).
  • La influencia de la industria farmacéutica y el arraigamiento en los servicios de salud de tratamientos incorrectos.

El mismo texto menciona que “un ejemplo muy claro de la prescripción inadecuada de antibióticos se da en el tratamiento de las infecciones de vías aéreas superiores, que en su mayoría son producidas por virus (no por bacterias). Por lo tanto no deben ser tratadas con antibióticos, ya que éstos sólo tienen acción en las bacterias”.

Acerca de ese punto, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha dicho que una consecuencia de la actual pandemia de Covid-19 será una aceleración en la resistencia antimicrobiana. Aunque en este caso señala que la principal responsable es la automedicación.

Por lo anterior, una de las tareas de los médicos para combatir la resistencia antimicrobiana es hablar más con sus pacientes. Se les debe reiterar que de ninguna manera deben consumir fármacos por iniciativa propia porque los afectados no solo son ellos. Al final se perjudica a todos porque genera que las enfermedades sean más difíciles de atender.

Investigación mexicana reciente

Por otra parte, apenas este 2022 el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) anunció un importante trabajo. Se trata de una investigación nacional acerca de las seis cepas más peligrosas de la actualidad:

  • Enterococcus faecalis y Enterococcus faecium.
  • Staphylococcus aureus y otros diferentes de aureus.
  • Especies del género Klebsiella.
  • Acinetobacter baumannii.
  • Pseudomonas aeruginosa.
  • Escherichia coli y Enterobacter cloacae.

El estudio tiene la finalidad de generar información sobre la resistencia antimicrobiana y abrir un panorama que permita disminuir sus consecuencias. Para su elaboración se evaluaron fenotípica y genotípicamente 501 cepas provenientes de pacientes hospitalizados con resistencias prioritarias pertenecientes a las especies más frecuentes en 11 unidades médicas.

Por lo pronto, ¿tú consideras que los médicos son los culpables de la resistencia antimicrobiana?