De manera histórica los médicos representan uno de los gremios más importantes de cualquier sociedad. Su trabajo es indispensable porque en la mayoría de las ocasiones arriesgan su integridad propia por la de los pacientes. Además es una profesión demasiado cansada y agotadora por todas las labores que se deben realizar. Aunque eso no se limita a la parte profesional porque desde la formación se presentan las primeras guardias y tener que adentrarse en los hospitales.

Por su parte, se deben añadir inconvenientes que son propios de una región o país. En el caso de México están las evidentes carencias que prevalecen en gran parte de las unidades del sector público. Muchas de ellas presentan equipo viejo y obsoleto que a veces perjudican a los propios trabajadores sanitarios porque no permiten su adecuado desarrollo profesional. Mientras que también se debe considerar el continuo desabasto de medicamentos y el déficit de personal.

Aunque a pesar de todo lo anterior, los médicos del país han mostrado una actitud heroica a lo largo del último año. La pandemia ha sido el reto más complicado que han enfrentado e inclusive ya se contabilizan más de tres mil trabajadores de la salud que han fallecido por Covid-19. Aunque eso no ha impedido que continúen con la frente en alto para atender a los pacientes que lo requieren.

No se ha cumplido la prioridad para la vacuna

Ahora bien, desde un inicio la estrategia planteada por las autoridades señaló que los trabajadores de la salud tendrían prioridad para recibir la vacuna contra esta nueva enfermedad. Al principio así fue pero a las pocas semanas empezaron los inconvenientes que se mantienen hasta ahora.

En primera instancia hubo anomalías al detectar que personas que no atienden a personas infectadas fueron vacunadas. Ese tipo de influyentismo ha sido reprobado y se garantiza que no se repetirá. Mientras que al poco tiempo se suspendieron los envíos de Pfizer a nuestro país. Eso dejó a miles de médicos a medio tratamiento y otros tantos sin la posibilidad de recibir al menos la primera dosis.

Aunque ya se restableció el envío de cargamento de la farmacéutica a México todavía se mantienen las quejas con respecto a la mala planeación en la aplicación de la vacuna en doctores, enfermeras y similares. Eso ha llevado al personal de varios hospitales del país a realizar amenazas de paro de labores hasta recibir la inmunización.

Descontento y decepción entre los médicos

Dentro de ellos se encuentra el Hospital Infantil “Federico Gómez” de la capital. Los trabajadores señalan que hasta el momento apenas el 27 por ciento de la plantillo ha recibido la vacuna. Eso deja al resto vulnerables a pesar de que también atienden a pacientes contagiadas. Inclusive se ha tenido que recurrir al cierre de calles para captar la atención de las autoridades y obtener una pronta respuesta.

De manera similar el Hospital Central “Ignacio Morones Prieto” de San Luis Potosí anunció un paro de labores. Aunque en su caso las quejas son relacionadas con la carencias de insumos, medicamentos y recursos para atender a los pacientes. Aseguran que los médicos han tenido que comprar sus propios equipos de protección porque han sido ignorado por las instituciones.

Mientras que el descontento no es único de los médicos sino también de los estudiantes de Medicina. En diciembre del año pasado la UNAM convocó a los jóvenes para sumarse a las brigadas de vacunación contra la Covid-19. Gracias a su trabajo se ha logrado aplicar la inmunización en zonas marginales de todo el país.

Pero ahora el problema radica en que al principio se les prometió que tendrían prioridad para recibir el biológico. Eso los motivó a ser voluntarios pero ahora se les ha negado este beneficio por la falta de dosis. Al respecto, la UNAM señala como responsable de la Secretaría de Salud (SSa) de este incumplimiento.