Aunque apenas hace unos días se dio a conocer que se duplicarán las plazas otorgadas en el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM) 2020. De las nueve mil 450 que hubo el año pasado, ahora habrá 18 mil 900 lugares. Y eso no es todo porque además se afirmó que otros mil 600 médicos podrán cursar su especialidad en el extranjero. Lo único que se pide es que a su regreso a México se comprometan a trabajar en hospitales públicos.

De esta manera, por primera vez habrá un aumentos sustancial en las plazas para residentes. Además se espera que cada año exista un incremento de lugares hasta conseguir que ningún médico general se quede sin la posibilidad de continuar con su formación.

A su vez, esta decisión parte del actual déficit de 77 mil especialistas que sufre México. La cifra es demasiado elevada y a partir de la actual pandemia se ha hecho más evidente. Pero aunque el país requiere de sus servicios, cada año miles de jóvenes son rechazadas debido a que los hospitales no cuentan con la infraestructura necesaria para alojarlos.

Todavía quedan temas pendientes en México

Pero aunque todo lo anterior represente buenas noticias para el gremio, todavía falta mucho por hacer en otros rubros. Uno que ha estado en discusión durante los últimos años es el de las certificaciones a las que se someten todos los especialistas en el país.

Fue a partir del 2011 cuando se modificó la Ley General de Salud y el Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (Conacem) quedó a cargo de esta facultad. Desde entonces, es la instancia que se encarga de calificar las capacidades de los médicos. Pero lo que causa molestia es que los exámenes de certificación han incrementado su monto de forma exponencial. En la actualidad algunos llegan a tener un costo de hasta 30 mil pesos, además de que se han denunciado presuntos actos ilícitos.

¿El Conacem debe permanecer o desaparecer?

Ante el actual panorama, un grupo de especialistas que conforme el bloque Médicos de la Esperanza ha solicitado que exista un cambio de estructura. Lo que exigen es la desaparición del Conacem y que el trabajo de la certificación de los especialistas regrese a la Secretaría de Educación Pública (SEP).

En ese sentido, los médicos aplauden que se haya incrementado el número de plazas en el ENARM pero señalan que el cambio debe ser de fondo y no superficial. A su vez, desde el año pasado han existido quejas contra el Conacem, al denunciar que su presidente, el Dr. Onofre Muñoz Hernández, también preside la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed). El doble cargo implica que sea juez y parte en este tipo de decisiones.

Por su parte, se ha expuesto que lo ideal es que la Dirección General de Profesiones de la SEP se encargue de este proceso. Además se ha dicho que al desprivatizar la certificación médica habría una disminución en el costo que cada galeno debe pagar de manera periódica.

Y en tu caso, ¿quién consideras que deba ser la autoridad encargada de revisar las certificaciones médicas?