Aunque la pandemia se encuentra en su punto máximo de contagios y decesos, también existe esperanza para combatir el problema. Todo recae en el desarrollo de las vacunas contra la Covid-19. Gracias al avance de la tecnología y el trabajo de las farmacéuticas lograron conseguirse en tiempo récord y cada vez más naciones las aplican entre sus ciudadanos. De esta manera se busca un eventual retorno a la cotidianidad o al menos lo más parecido posible a como era el mundo antes de 2020.

Tan sólo en el caso de México se prevé que la vacunación ayude a reducir hasta en un 80 por ciento la mortalidad por Covid-19. De momento ya se ha aplicado a más de 45 mil personas, todas pertenecientes al área de la salud. Se estima que para finales de enero sean más de 800 mil los inmunizados contra esta nueva enfermedad.

Grupos antivacunas también se oponen a la inmunización contra la Covid-19

Pero aunque se trata de uno de los avances más importantes del año pasado, también existe un creciente rechazo ante la vacuna contra la Covid-19. De hecho, desde hace poco más de dos décadas ha crecido el movimiento conformado por los grupos antivacunas. Sin un fundamento científico, afirman que son dañinas y se oponen a su aplicación. Como consecuencia inmediata han reaparecido enfermedades que estaban a punto de ser erradicadas como el sarampión.

Con respecto a la vacuna contra la Covid-19, un aspecto fundamental es que el gobierno federal ha dicho que no será obligatoria. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha declarado que cada ciudadano será libre de decidir si la quiere recibir o no. Señaló que confía en la población para que todos acudan cuando les corresponda recibirla.

Ahora bien, ya existe un registro para mantener un control de las personas que han recibido la vacuna de Pfizer que se aplica en México. Su importancia radica en que consiste en dos dosis y es necesario recibir ambas en tiempo y forma para que realmente funcione y genere anticuerpos. Aunque recientemente la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) también autorizó la de AstraZeneca/Universidad de Oxford pero se prevé que su aplicación comience hasta marzo.

No habrá registro de los que no se vacunen

De momento son exclusivas del personal médico pero al avanzar a la siguiente fase del Plan Nacional de Vacunación se comenzará con la aplicación en los adultos mayores y después en el resto de la población. Pero ahora ha surgido una fuerte molestia porque no se planea llevar un registro de quienes no se vacunen.

Mientras en otros países como España sí se planea llevar una base de datos de las personas que se opongan a recibir la vacuna, en México no habrá un documento oficial. El inconveniente es que las personas que no reciban la inmunización no sólo se afectan a sí mismas sino a todo su entorno.

Además se ha manifestado que a corto plazo algunos países podrían exigir la vacunación para dejar ingresar a extranjeros. Pero si en México no se lleva un registro o existe un documento que valide que ya se recibió la inmunización es muy complicado que esto se lleve a cabo.

¿Y tú consideras que nuestro país debería llevar un registro de las personas que no se vacunen?