En 2020 la industria farmacéutica consiguió uno de los avances más importantes de la era moderna al desarrollar la vacuna contra la Covid-19. Se trata de una de las aportaciones más grandes que se han conseguido para enfrentar esta nueva enfermedad que ya ha infectado a más de 114 millones de personas. Aunque lo cierto es que eso no es suficiente. Un reto que todavía no ha podido ser cumplido es desarrollar medicamentos específicos para las personas que ya se han contagiado.

A partir de lo anterior se han tenido que realizar múltiples ensayos para verificar si las opciones farmacológicas actuales funcionan contra esta infección. Eso ha llevado a probar todo tipo de medicamentos y en la mayoría de los casos los resultados han sido negativo. Mientras que a la fecha la hidroxicloroquina se mantiene como parte de una controvertida terapia.

Los únicos que afirman que sí funciona

En ese sentido, todo surge a partir de que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro y el ex mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, se contagiaron. Ambos hicieron público que dentro de su tratamiento recibieron hidroxicloroquina y eso sirvió para su eventual recuperación. Desde entonces se ha manejado que es efectiva contra la enfermedad.

Mientras que por otra parte, son numerosos los estudios y ensayos que muestran lo contrario. El más reciente incluyó la participación de más de seis mil personas tanto contagiadas como sanas. Lo que se obtuvo es que no ayuda de manera significativa a superar la enfermedad e inclusive puede ser contraproducente para la salud de las personas.

La ciencia niega su utilidad contra la Covid-19

Con esto en mente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó un mensaje en donde advierte a los médicos a que bajo ninguna circunstancia deben utilizar la hidroxicloroquina como un tratamiento con pacientes infectados. Agrega que no funciona como método preventivo y tampoco para eliminar el virus en personas ya infectadas.

De hecho señala que este fármaco ya no es una prioridad con respecto a su investigación. Se infiere que todos los trabajos realizados han sido contundentes al confirmar su ineficacia contra la Covid-19. En cambio, ahora se opina que los recursos económicos deberían enfocarse en evaluar otros medicamentos más prometedores.

Vale la pena recordar que hasta ahora la dexametasona es la única opción avalada y recomendada por la OMS contra esta nueva enfermedad. Aunque también existen algunas restricciones e indicaciones. Las principales son que un médico general jamás la debe recetar sino sólo un especialista. Además también se recalca que únicamente funciona en casos graves y no en los que se encuentran en las etapas iniciales.