El día de ayer te informamos sobre una investigación realizada por la Universidad de Oxford. La parte más importante es que a través de un estudio clínico se comprobó que un medicamento de bajo costo disminuye la mortalidad por Covid-19 en los pacientes. Se trata de la dexametasona, un antiinflamatorio disponible en el mercado desde hace décadas y diseñado para el tratamiento de la artritis.

Con base en la investigación realizada, el fármaco reduce de manera significativa las muertes en los pacientes pero sólo en los que se encuentran en estado grave de salud. Por lo tanto, su uso no es recomendable para todas las personas infectadas.

Medicamento recomendado por la OMS

Ante los resultados alentadores, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aplaudió el trabajo de los investigadores. Con esto, la dexametasona se agrega a la lista de medicamentos recomendados para el tratamiento del Covid-19. En ese sentido, el director del organismo recalcó que no se trata de una cura sino de un fármaco que ayuda en la recuperación de cierto tipo de casos.

También añadió que ya se encuentra en trámite de actualización la guía de la OMS para tratamiento de pacientes Covid-19. La mayor modificación que se hará será incorporar la dexametasona como parte de los fármacos que los médicos pueden recomendar a las personas afectadas.

Por su parte, la máxima especificación es que sólo debe ser empleado con la recomendación y supervisión de un profesional de la salud. A partir de las investigaciones realizadas, el antiinflamatorio podría reducir hasta en un tercio los fallecimientos de infectados en estado grave de salud; sin embargo, en el resto de casos podría ser contraproducente. Por eso se recalca que las personas no deben consumirlo por iniciativa propia.

Además del aspecto sanitario, el fármaco también destaca por ser de bajo costo. Con esto, tanto los pacientes como los sistemas de salud se beneficiarían al atender cada caso.

Medicamento no recomendado en deportistas de alto rendimiento

En otro orden de ideas, una especificación más que hizo la OMS es que la dexametasona podría ser peligrosa en deportistas de alto rendimiento. No es por cuestiones sanitarias sino porque el consumo del medicamento provoca que las personas den positivo en la prueba antidopaje.

El caso más conocido ocurrió en 2017 cuando el jugador de futbol Sergio Ramos del Real Madrid se involucró en un escándalo. Por consumir dexametasona dio positivo en un examen posterior a un partido y eso le generó severos problemas de tipo legal.