Ha sido muy notorio que desde el inicio de la pandemia se han incrementado las videoconsultas médicas. Cada vez más pacientes prefieren esta modalidad por la comodidad que implica no tener que acudir directamente a los hospitales. De esta forma se sienten seguros porque no hay riesgo de contagio y además ahorran tiempo. Aunque no todo es positivo porque durante los últimos meses se ha reportado un aumento en el robo de datos a médicos.

Luis Fornelli, Country Manager de Tenable México, comentó que la rápida adopción de servicios de telemedicina ha llevado a un aumento significativo de la huella digital y de la superficie de ataque y eso pone en riesgo los datos del ecosistema de salud. Según el estudio Breach Barometrer 2021 los incidentes de hacking aumentaron un 42 por ciento en el 2020. Sucedieron 758 filtraciones de datos en dicho año, lo que representa un incremento del 32.5 por ciento desde 2019.

El peligro de las videoconsultas médicas

También destacó el uso de la telemedicina en las redes y herramientas más habituales de nuestro día a día como WhatsApp, que de acuerdo a la consultora de investigación y análisis Statista es una de las aplicaciones más utilizadas en México a nivel personal y profesional.

“Los expertos de la salud deben ser conscientes de que no todas las plataformas que permiten realizar videoconsultas son válidas o cumplen con las obligaciones legales referentes a la política de privacidad y de tratamiento de datos personales”.

Proteger el ecosistema de salud a distancia debe ser una prioridad porque los ojos de la ciberdelincuencia estarán puestos en el crecimiento que esta industria reporta a diario. Se estima que el tamaño del mercado de la telemedicina superará los 175 mil millones de dólares para 2026 según un informe de Global Market Insghts.

Salud para los sistemas de telemedicina

A decir de Luis Fornelli, la industria de la salud debería abordar la ciberseguridad de la misma manera que lo haría con los pacientes, por lo que tendrá que asegurarse de no poner en riesgo la salud de los datos.

Triage de vulnerabilidades. De la misma manera que los médicos clasifican a los pacientes, la telemedicina debe priorizar y corregir las vulnerabilidades que tienen más probabilidades de apuntar e impactar a sus procesos.

Inocular la causa raíz. Si bien, el elemento humano es un factor en algunos casos, la mayoría de las infracciones pueden prevenirse o, como mínimo, impedirse mediante la aplicación de parches a las vulnerabilidades de destino. La salud de la red se puede mantener mediante revisiones periódicas.

Por último, enfatizó que si algo está claro es que la atención médica seguirá siendo un objetivo de la ciberdelincuencia en 2021. Por lo tanto se debe repensar la implementación de políticas que rijan la privacidad de los pacientes y la confidencialidad respecto a la transferencia, almacenamiento e intercambio de datos entre los profesionales de la salud.