¿Por qué las mujeres están más protegidas frente a la COVID-19?

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Hace unos días, La Sociedad Española de Medicina Interna publicó una investigación en The Journal of Clinical Medicine donde se preguntaban ¿Por qué las mujeres están más protegidas frente a la COVID-19?

El estudio derivado del Registro SEMI-Covid comparó las características clínicas entre hombres y mujeres con datos de 12.063 hospitalizados en España. Entre otras diferencias, concluían que los varones necesitaron ingreso en UCI con mayor frecuencia que las mujeres (10% frente a 6,1%) y presentaron mayor mortalidad intrahospitalaria (23,1% frente a 18,9%).

¿Sexo débil?

Ya desde el año pasado la AARP mencionaba que en la batalla contra la COVID-19, los hombres tienen resultados más desfavorables que las mujeres.

“En el pico de la crisis de coronavirus en Nueva York, la cantidad de muertes entre los hombres fue casi el doble que entre las mujeres. En todo Estados Unidos, las estadísticas no son tan sorprendentes, pero los hombres aún constituyen la mayoría (54%) de todas las muertes por COVID-19 a pesar de que las mujeres representan una mayor proporción de los casos confirmados, según datos de los Centros para Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Además, esta brecha es aún mayor en ciertos grupos de edad”.

Todos los estudios epidemiológicos posteriores han confirmado este sesgo que tiene el SARS-CoV-2. Sin embargo, no hay que olvidar los factores de riesgo que posicionan al género masculino como el más vulnerable.

“Si bien “existe sin duda” un componente biológico, los factores sociales y conductuales relacionados con el género también podrían afectar las tendencias de mortalidad por COVID-19, explica Derek M. Griffith, profesor de Medicina y director fundador del Center for Research on Men’s Health de Vanderbilt University.

Por ejemplo, los hombres son más propensos que las mujeres a exhibir “comportamientos de alto riesgo” que los hacen vulnerables a una infección por coronavirus, escriben Griffith y sus colegas en un informe que los CDC publicaron en julio. Tienen índices más bajos de lavado de manos, uso de mascarillas y distanciamiento social que las mujeres. Además, una encuesta reciente de Gallup demuestra que a los hombres les preocupa menos contraer COVID-19 a pesar de que con frecuencia desempeñan muchos trabajos esenciales con salarios bajos que aumentan la exposición al virus (procesamiento de alimentos, transporte, distribución, etc.)”.

Como mencionamos anteriormente, el estudio recoge varias premisas.

La primera que citamos a continuación tiene que ver con que las diferencias en los cuerpos de mujeres y hombres debido a su sexo (biología) está desempeñando un papel en el riesgo de enfermedad y muerte de las personas debido a COVID-19.

Pero atribuir las diferencias de género en los resultados de COVID-19 únicamente a la biología ignora el papel que juegan los entornos sociales, las estructuras y las normas, y oculta las acciones que se pueden tomar para abordar estos factores.

¿Por qué están más protegidas?

“Las hormonas constituyen el otro factor diferencial. El SARS-CoV-2 utiliza las proteínas ACE2 y TMPRSS2 para entrar en las células. Algunos estudios han sugerido que la expresión de ACE2 puede estar regulada por estrógenos, mientras que la de TMPRSS2 lo estaría por hormonas masculinas, o andrógenos.

José Antonio Uranga, profesor de Biología Celular e Histología en la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, recordaba en The Conversation que el cromosoma X contiene más genes relacionados con nuestro sistema inmune que ningún otro. “Esto es una ventaja para las mujeres y sus dos cromosomas X”.

Diversidades de género

Por otro lado, los datos de COVID-19 desagregados por sexo no informan ni dan cuenta de la identidad de género, por lo tanto, no hay datos sobre el impacto de COVID-19 en personas transgénero y no binarias. Se están realizando esfuerzos para corregir esta brecha. Sin esta información, las necesidades de salud específicas de las personas con identidades de género diversas no pueden ser identificadas, las disparidades de salud que experimentan no se pueden abordar, e importantes servicios de salud no pueden ser entregados.

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