Existen situaciones a las que todos los profesionales de la salud están expuestos. Por una parte, es altamente probable recibir el agradecimiento de un paciente o ver su recuperación y eso siempre es un buen aliciente. Aunque tampoco se pueden pasar por alto los riesgos a los que se enfrentan todos los encargados de brindar el servicio. En tanto que una experiencia que absolutamente nadie quiere vivir es sufrir una demanda por negligencia médica.

Pese a que nadie lo desea, se estima que nueve de cada 10 médicos van a atravesar por este inconveniente al menos una vez en su carrera. No todos los casos son de gravedad e inclusive se puede llegar a un acuerdo con el paciente aunque siempre representa una mancha en el historial y una amarga experiencia personal.

De igual forma, como ocurre en cualquier conflicto, el origen de una demanda por negligencia médica es muy variado. De hecho, en muchas ocasiones la responsabilidad es del paciente por ocultar información o mentir dentro del consultorio. También se puede generar por factores ajenos a los doctores como la falta de insumos o equipo hospitalario obsoleto.

Ante lo anterior, es necesario realizar una revisión pormenorizada de cada caso para llegar al fondo de los hechos. En ese sentido, en nuestro país la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed) es la instancia que lleva todo el proceso legal relacionado con las negligencias médicas.

Acciones que se deben evitar con el paciente

En este caso, a partir de su reporte anual de 2020 es posible conocer los principales motivos por los que los pacientes o sus familiares presentan una demanda por negligencia médica en México. Es importante que conozcas la información para que evites repetir los errores más frecuentes que cometen tus colegas.

  • Tratamiento inadecuado.
  • Complicaciones secundarias por un tratamiento médico.
  • Diferimiento del tratamiento quirúrgico.
  • Complicaciones del postoperatorio.
  • Secuelas por un tratamiento quirúrgico.
  • Información errónea o incompleta al paciente.
  • Maltrato al paciente.
  • Falta de Información y consentimiento en el diagnóstico.
  • Diferimiento en el diagnóstico.

Ante lo anterior, como máxima recomendación recuerda siempre usar las Guías de Práctica Clínica y actuar conforme a los protocolos de atención médica para evitar sufrir de una demanda de este tipo. De igual forma, debes ser claro y directo con el paciente desde un principio. Le debes de transmitir toda la información con respecto al tratamiento y los riesgos que se puedan presentar para que esté enterado.

Y así como es importante la comunicación constante con tus pacientes, debe ocurrir lo mismo con tus colaboradores. Al seguir todas estas indicaciones se reducen las probabilidades de que cometas una falla y puedas ser demandado por negligencia médica.