Una preocupación muy grande que ha estado presente por años en México es la relacionada con el sistema de salud pública. Lograr una y transformación real es un objetivo del que se ha hablado durante los últimos años sin que se logre un cambio verdadero. Aunque hoy la meta se ha visto empañada por la pandemia de Covid-19, se mantiene vigente y es necesario aspirar a ofrecer las mejores condiciones a quienes se encargan de atender a los pacientes.

Aumentar inversión en salud

En primera instancia se encuentra la nula inversión que se destina a este rubro. Actualmente México invierte apenas el 3.3 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) en la salud. La cifra luce mínima si se compara los países nórdicos a los que se pretende igualar. En Suecia la inversión es del 11.9 por ciento y en Noruega del 9.7 por ciento. Si se quiere ser como ellos debe existir un aumento considerable.

Derivado de lo anterior, gran parte de las unidades públicas han sido descuidadas y abandonadas durante décadas. Al inicio del presente sexenio se notificó que existían al menos 250 obras hospitalarias inconclusas. Son proyectos que se iniciaron pero nunca se culminaron como estaba estipulado.

Modernizar equipo médico

A su vez, otra de las dolencias de la salud pública es la poca inversión que se realiza en la adquisición y modernización de equipo. Aunque el personal médico es lo parte más importante, para la realización de sus funciones requieren de insumos de calidad. Mientras que de manera constante se presentan innovaciones tecnológicas, gran parte de los hospitales deben laborar con maquinaria vieja y obsoleta.

Al mismo tiempo, una lucha constante del IMSS e ISSSTE es contra la obesidad. A la fecha se trata de uno de los mayores retos sanitarios del país, sin que hasta el momento se observen signos de una verdadera mejoría.

Aumentar plazas para médicos especialistas

Con respecto al personal sanitario, una promesa realizada en fechas recientes es que ya no habrá rechazados que quieran cursar una especialidad médica. Una de las carencias más grandes de la salud es la falta de especialistas. Existen miles de jóvenes interesados pero cada año son miles los rechazados en el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas (ENARM). De momento sólo se trata de una prometedora idea pero falta observar que realmente se cumpla.

En realidad son muchos los cambios que hacen falta realizar para que realmente exista una transformación de raíz en el sistema de salud pública de nuestro país. De lo contrario se corre el peligro de que la situación continúe como hasta ahora en un círculo vicioso.

¿Y tú como profesional de la salud qué otros cambios propones que se deban realizar?