Los espacios de trabajo, incluso dentro de la industria médica, se han transformado. Ya no basta con ejercer un control absoluto de tus colaboradores para sacar a tu organización adelante. Debes vigilar su moral y crear un ambiente cordial. En estos entornos, los profesionales de la salud pueden prosperar. Un elemento crucial de este concepto es el trato. Si eres amable con tu gente, aumenta la dedicación que sienten hacia tu proyecto. Puedes lograrlo con estas 5 formas:

1Muestra aprecio por los demás

Se trata de la acción más simple que puedes llevar a cabo. Cuando una persona o equipo haga un gran trabajo, hazlo saber. Una frase amable puede ser muy útil para fomentar la productividad entre tu equipo. Procura que estos reconocimientos sean públicos, para no dar la impresión que te apena aceptar que alguien es exitoso. De esta forma, recompensas el esfuerzo y la habilidad.

2Establece relaciones verdaderas

Una persona amable no es alguien que repite halagos y palabras positivas mecánicamente. Un buen líder médico se preocupa por sus colaboradores. Conoce sus preocupaciones y aspiraciones a nivel profesional. El interés genuino es una virtud cíclica. Cuando tu personal empieza a ver que existe una intención sincera por respaldarlos, también sentirán el impulso de mejorar su entorno.

3Practica el perdón

En todos los espacios de trabajo hay conflictos. Así como ninguna persona es perfecta, todos los médicos pueden cometer errores. Por supuesto, estos deslices deben ser atendidos de tal forma que no vuelvan a ocurrir. Pero resentir a alguien por equivocaciones del pasado solo contribuye a crear tensión en la organización. Sé amable con tus colaboradores y permíteles superar su fallos.

4Reconoce el esfuerzo de los demás

Cuando un colaborador tiene un reto, no basta con asesorarlo para encontrar una solución. Ser amable también consiste en darse cuenta de la batalla que se está llevando a cabo. Comprender los esfuerzos de tu personal te ayudará a ser más empático y amable frente a sus problemas. Además, mostrarás a tu gente que eres su aliado, no su enemigo, en el entorno de trabajo.

5No olvides los pequeños detalles de ser amable

La cordialidad es, en muchos aspectos, una construcción social. Sin embargo, también es importante realizar estas actitudes asociadas a un carácter cordial. Decir buenos días. Sonreír. Preguntar a tus colaboradores por su fin de semana. Llamar a la gente por su nombre. Estos elementos son de gran ayuda.