Existe una amplia variedad de virus que ponen en riesgo a la humanidad y el ejemplo más claro es el SARS-CoV-2 que ha provocado la actual pandemia. Hasta el momento ya suman 30 millones los casos positivos que se han registrado y la tendencia se mantiene en aumento. Son muy pocos los países que han logrado contener el problema debido a lo complicado que resulta evitar la movilidad de personas. Además existen medidas básicas como el uso de cubrebocas que no son acatadas por la población.

De igual forma, en meses pasados se ha notificado la aparición de otros virus que en su momento provocaron preocupación aunque lograron ser contenidos. Dentro de ellos se encuentra el RHDV2 en Estados Unidos y el G4 EA H1N1 en China.

Identifican virus de alta mortalidad en humanos

Pero ahora se ha dado a conocer la reapacición de un virus que cuenta con una alta tasa de mortalidad. Se trata de la Encefalitis Equina del Este que tal y como su nombre lo indica, suele estar presente en los caballos. Es una entidad zoonótica de origen viral que se transmite a los humanos por picadura de mosquitos infectados.

Con base en las autoridades del Departamento de Salud de Michigan, se habría presentado el primer caso humano de este año. El presunto hombre dio positivo en las pruebas preliminares y ahora se está a la espera de los resultados definitivos.

De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), se suelen presentar entre cinco y diez casos por año. Mientras que durante el transcurso de este 2020 se han confirmado tres en Massachusetts y dos en Wisconsin. De tal forma, en caso de ser positivo el de Michigan sería el sexto pero el primero en el estado.

Síntomas y tratamiento

El Departamento de Salud de Nueva York señala que la mayoría de las personas picadas por un mosquito infectado con el virus no desarrollan ningún síntoma. Mientras que los casos graves comienzan con la aparición repentina de dolor de cabeza, fiebre alta, escalofríos y vómitos. La enfermedad puede entonces provocar desorientación, convulsiones y coma.

Aproximadamente una tercera parte de los pacientes infectados fallecen, mientras que muchos de los que sobreviven suelen quedar con un daño cerebral de leve a severo.

Por otra parte, no hay un tratamiento específico para el virus. Los antibióticos no son eficaces contra él y no se han descubierto medicamentos antivirales efectivos para su combate. Los casos de enfermedades graves se tratan con terapia de apoyo, la cual puede incluir hospitalización, asistencia respiratoria, líquidos intravenosos y la prevención de otras infecciones.