6 signos de alerta de que podrías padecer síndrome de estrés laboral

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El estrés laboral es un mal muy común de la vida laboral contemporánea. Particularmente en el área de la salud, con todos los pacientes, consultas y colaboradores, es por demás frecuente que los médicos empiecen a presentar síntomas de esta condición, lo cual a su vez reduce su productividad.

Sin embargo, puede ser complejo que uno mismo se dé cuenta de los síntomas del estrés laboral, pues generalmente se presentan a lo largo de un plazo extenso. ¿Quieres saber si tú tienes síntomas de esta condición? Revisa los siguientes signos de alerta frecuentes.

Aumento significativo de peso

  • Muchas veces, un ambiente de trabajo cargado de estrés provoca que no hagas buenas decisiones en lo que respecta a tu alimentación y tu rutina de ejercicio. De hecho, es probable que después de un día muy pesado en el consultorio prefieras acostarte que salir a correr.

Sentirse menos

  • Cuando tu trabajo te recompensa ampliamente y te hace sentir pleno contigo mismo, no habría motivo para desarrollar estrés. Sin embargo, manejar tu consultorio puede ser complejo o desalentador, en especial si existen problemas financieros o si el negocio atraviesa una etapa difícil.

Problemas con la vida personal

  • Por naturaleza, es muy complejo que la gente pueda separar perfectamente la vida laboral de lo que sucede con sus amigos y familia. Si empiezan a presentarse conflictos en esta otra faceta individual, no es poco probable que surja de un problema de estrés en el consultorio.

Tomar días de enfermedad injustificados

  • La pasión por el trabajo médico es una característica que comparten la amplia mayoría de los profesionales de la salud. El estrés laboral puede generar que llegues tarde frecuentemente, no quieras ir al consultorio sin razón o ponerle menos empeño a la atención de los pacientes.

Episodios de insomnio recurrentes

  • Una insatisfacción laboral ocasionada por estrés frecuentemente provoca dificultad para dormir. En los casos más agudos, podría ser que incluso no se pueda descansar en lo más mínimo en el transcurso de la noche. La situación es peor si, en ese tiempo de vela, piensas solo en el trabajo.

Perder el temperamento

  • Las personas que sufren de estrés laboral están muy predispuestas a perder el control de sus emociones. Si constantemente entras en riñas dentro del consultorio, te sientes ofendido más seguido o descubres que utilizas un tono más agresivo incluso en conversaciones sencillas, puede haber un problema.