Son útiles los sustitutos de la sal común

Se ha demostrado ampliamente que los sustitutos de la sal con niveles de sodio reducidos y elevados niveles de potasio reducen la presión arterial, pero son inciertos los efectos que tienen sobre los resultados cardiovasculares y de seguridad.

Existe una relación directa entre el consumo de sal y la presión arterial, y hay evidencia de que la sal agregada a los alimentos es responsable de hasta el 30% de los casos de hipertensión arterial1.

“El sodio es la sal que está más presente en el líquido corporal y su concentración se utiliza, precisamente, para regular el volumen de líquido en el organismo”2, expone Luis Frechoso, presidente del Colegio Oficial de Dietistas.

Es importante resaltar que lo que puede considerarse como “malo” no es el consumo de la sal misma sino, el mal uso que se le da. La Organización Mundial de la Salud establece como sugerencia sobre el consumo diario máximo de sodio: de 2 a 5 gramos2. La Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) hace una sugerencia mucho más estricta y recomienda no ingerir más de 1,5 gramos por día.

Entre las principales indicaciones de los especialistas de la salud para reducir el consumo de sal están: limitar la ingestión de alimentos ultraprocesados, que comúnmente suelen ser muy ricos en este mineral, y, acostumbrarse paulatinamente a cocinar con cantidades moderadas de sal. Para lo cual resulta de gran ayuda, la utilización de algunas salsas y condimentos que aportan sabor a los platos y una menor cantidad de sodio. Sin embargo, es preciso prestar atención a los matices porque no todos son saludables y algunos de ellos no son aconsejables.

La alternativa que se ofrecen en el mercado como sustituto de la sal es la sal hiposódica.

Sal hiposódica

Los productos comercializados en los supermercados bajo la denominación de sal hiposódica, suelen tener hasta un 70% menos de sodio que la sal común. No obstante, la sustitución del cloruro de sodio por cloruro de potasio (sales de potasio), puede llevar a la hiperpotasemia, en personas con patología renal.

La sal hiposódica, al igual que otros productos parecidos, tienen un contenido reducido en sodio, sin embargo, aporta cantidades importantes del mineral, si no se tiene cuidado en la forma en que se consume. Pero lo mejor es educar al paladar para que se habitué al sabor natural de los alimentos.

Otra forma de sustituir la sal, muy común entre los cocineros es la salsa de soja.

Salsa de soja

la salsa de soja es utilizada por muchos como un sustituto de la sal por su intenso sabor y combina especialmente bien con las recetas de corte oriental, sin embargo, no es una buena opción y no cuenta con la aprobación de dietistas-nutricionistas como sustituto de la sal de mesa. La salsa soja es bastante rica en sodio y aunque se encuentran en el mercado modalidades de salsa soja bajas en sodio, es preferible no utilizarlas.

No se trata en absoluto de eliminar la sal de la dieta, sino de adecuar su consumo. Ya que, “el sodio es clave para el mantenimiento de las funciones del organismo”.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. Joffres MR, Campbell NR, Manns B, Tu K. Estimate of the benefits of a population based reduction in dietary sodium additives on hypertension and its related health care costs in Canada. Can J Cardiol. 2007;23(6):437 – 43.
  2. Reducir el consumo de sal [Internet]. Who.int. [citado 23 de septiembre de 2021]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction
  3. Cambie su consumo de sal en 21 días [Internet]. Heart.org. [citado 23 de septiembre de 2021]. Disponible en: https://www.heart.org/en/healthy-living/healthy-eating/eat-smart/healthy-living-spanish-infographics/cambie-su-consumo-de-sal-en-21-dias