La reforma establece que la información médica debe ser digital, interoperable y compartible, además los servicios de salud puedan intercambiarse entre instituciones.
Una buena relación médico-paciente está basada en la confidencialidad médica, lo cual se encuentra representado en la figura del secreto profesional médico.
La reforma establece que la información médica debe ser digital, interoperable y compartible, además los servicios de salud puedan intercambiarse entre instituciones.