Aunque desde hace semanas se advirtió fue imposible contener la pandemia y eso ha derivado en rebrotes en diversos países. En el caso de México ya se vive una tercera ola de Covid-19 que amenaza con ser todavía más dañina que las dos anteriores. Por una parte influye el hecho de que gran parte de la población ya no sigue las indicaciones de protección e higiene. Aunque también ha sido ocasionado por la expansión de la Variante Delta.

Una de las muestras más claras es que durante los últimos días se ha llegado a cifras récord de más de 19 mil nuevos casos por jornada. Aunque la mayor diferencia con respecto a los brotes anteriores es que la tasa de mortalidad se mantiene en niveles bajos. Una de explicaciones es que se trata de una consecuencia de la aplicación de la vacuna porque evita desarrollar cuadros graves de la enfermedad.

Ahora bien, aunque ahora no se registran tantos decesos el problema es que los infectados están en aumento. De acuerdo con la Secretaría de Salud (SSa) actualmente hay 131 mil 632 casos activos en todo el territorio nacional. Se trata de la cifra es la más alta desde el inicio de la pandemia y equivale casi al doble de la registrada durante el pico de la primera ola.

Riesgo de colapso hospitalario

Por otra parte, una repercusión más se puede apreciar en el aumento en la ocupación hospitalaria. Cada día se incrementa y eso implica mayor trabajo para el personal médico que labora en los nosocomios y se dedica a salvar vidas.

Por su parte, con base en lo publicado por Reforma ya hay cinco estados en donde la tercera ola ha causado una ocupación mayor al 70 por ciento. Por lo tanto son los que se encuentran más cercanos a sufrir una saturación como la ocurrida a inicios de este 2021.

  • Colima – 84.90%.
  • Ciudad de México – 75.62%.
  • Guerrero – 73.24%.
  • Nayarit – 72.82%.
  • Durango – 71.92%.

Aunque eso no es todo porque otros nueve estados mantiene una ocupación que varía entre el 50 y 70 por ciento. Con esto se puede apreciar que el panorama a corto plazo no luce alentador. En caso de mantenerse la tendencia es bastante probable que si un paciente necesita atención deba visitar varios hospitales hasta encontrar uno con cama disponible.

Mientras que otro aspecto a considerar es que las próximas vacaciones de verano podrían empeorar todavía más la tercera ola. En caso de que la población decida salir de viaje sin las medidas suficientes de protección e higiene se puede provocar brotes masivos.