Trastornos visuales en las nuevas generaciones

La Tecnología de la Información y las Comunicaciones (TIC) han generado beneficios para la seguridad y la salud de las personas, pero también han dado lugar a nuevos riesgos emergentes1. Los nuevos dispositivos electrónicos y el desarrollo exponencial de internet que permiten el “acceso a la información en cualquier momento, en cualquier lugar y con cualquier dispositivo” y el surgimiento de la movilidad que ofrecen los computadores portátiles, los Smartphone o las Tablet. Hacen que se trate de un nuevo colectivo con riesgos específicos.

La velocidad con la que ha evolucionado la economía digital y con la que el uso de estos dispositivos se ha introducido en la cotidianidad, potenciando una serie de consecuencias en la salud que afectan principalmente, desde un punto de vista físico, al sistema musculoesquelético y a la vista y desde el punto de vista psicosocial, son generadores de nuevas formas de estrés2.

Entre los usuarios de pantallas de cualquier tipo de dispositivo electrónico, los trastornos visuales son considerados como el problema más frecuente, que además puede verse agravada ante los nuevos escenarios de trabajo que se plantean. Las personas trabajan a cualquier hora y desde cualquier lugar, por lo que las condiciones ambientales están en continuo cambio, en especial las lumínicas, convirtiéndose en factores relacionados con la aparición de síntomas visuales3, 4.

La principal consecuencia es la fatiga visual o astenopia, a la que se asocian una serie de síntomas como: ojos cansados, visión borrosa o doble, dolor en los ojos, sequedad, ardor, irritación, dolor de cabeza, entre otros5.

Al conjunto de síntomas asociados al uso de pantallas, se le ha denominado Síndrome Visual Informático (SVI). En función de los diferentes tipos de síntomas, los trastornos se categorizan en3:

  • Trastornos oculares. La exposición continuada a pantallas hace que la concentración visual sea cada vez mayor. En consecuencia, disminuye la frecuencia de parpadeo que deriva en una deficiente lubricación de la córnea y un aumento del riesgo de sequedad ocular. Produciendo sensación de irritación, enrojecimiento, picor, ardor, lagrimeo, etc. En las que además influyen las condiciones ambientales como la temperatura, la humedad relativa, la iluminación, que pueden tener un efecto sinérgico en la aparición de los síntomas6.
  • Trastornos visuales y astenopia. En este caso, también influyen los factores personales como la presencia de trastornos visuales previos (miopía, hipermetropía, astigmatismo, presbicia o uveítis), la diabetes o las migrañas. Como consecuencia puede presentarse: visión borrosa o doble, fotofobia, astenopia acomodativa y astenopia de convergencia por la continua necesidad de adaptarse a diferentes enfoques.
  • Trastornos extraoculares. Los usuarios de pantallas a menudo asumen posiciones forzadas para poder ver adecuadamente la pantalla, dando lugar a dolores de espalda, cuello y hombros de manera habitual.

Aunque no se ha podido establecer una relación clara entre el uso de dispositivos con pantalla y el aumento de riesgo de mostrar elevados niveles de presión intraocular, si existen estudios que apuntan en esa dirección, cuyos resultados concluyen que existe la posibilidad de una relación subyacente entre el uso excesivo de pantallas y la aparición de glaucoma7. Lo que si se ha podido confirmar es la relación con la aparición de defectos de refracción8, 9.

El impacto de las TIC ha dado lugar a cambios en la utilización de los dispositivos, ante lo cual resulta primordial identificar no sólo los beneficios sino también los cambios y efectos que susciten estas nuevas situaciones en la visión de las nuevas generaciones.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  1. European Agency for Safety and Health at Work. Key trends and drivers of change in information and communication technologies and work location. Luxembourg: Publications Office of the European Union; 2017 May. p. 154 DOI: 10.2802/807562.
    » https://doi.org/10.2802/807562
  2. Popma J. The Janus Face of the “New Ways of Work”: Rise, Risks and Regulation of Nomadic Work. Brussels: European Trade Union Institute; 2013 Jul. p. 44 DOI: 10.2139/ssrn.2376713. » https://doi.org/10.2139/ssrn.2376713
  3. Gowrisankaran S, Sheedy JE. Computer vision syndrome: A review. Work. 2015; 52(2): 303-314.
  4. Hayes JR, Sheedy JE, Stelmack JA, Heaney CA. Computer use, symptoms, and quality of life. Optom Vis Sci 2007; 84(8): 738-755.
  5. Sheedy JE, Hayes J, Engle AJ. Is all asthenopia the same?. Optom Vis Sci 2003; 80(11): 732-739.
  6. Wolkoff P, Nøjgaard JK, Troiano P, Piccoli B. Eye complaints in the office environment: precorneal tear film integrity influenced by eye blinking efficiency. Occup Environ Med. 2005; 62(1): 4-12.
  7. Tatemichi M, Tadashi N, Katsutoshi T, Takeshi H, Takeshi N, Toshiaki M, et al. Possible association between heavy computer users and glaucomatous visual field abnormalities: a cross sectional study in Japanese workers. J Epidemiol Community Health. 2004; 58: 1021-1027.
  8. Málaga DH, Alonso I, Amo A, Ayora JM. Relación entre trabajo con pantalla de visualización de datos (PVD) y aumento de la presión intraocular (PIO) en los trabajadores de la Junta de Andalucía en Málaga. ORP Journal. 2016; 5: 3-14.
  9. Abellán R, Merelles A. Uso de pantallas de visualización de datos e hipertensión ocular en trabajadores de la Administración local. Arch Prev Riesgos Labor. 2014; 17(4): 196-203.