La situación en nuestro país por la pandemia se mantiene en su momento de mayor gravedad desde el inicio de la emergencia sanitaria. Durante las últimas dos jornadas se han rebasado los 13 mil nuevos casos por día, lo que marca un nuevo récord. Sumado a lo anterior también se encuentra el sensible fallecimiento del Médico Interno de Pregrado (MIP) Jorge Alejandro López Rivas, el cual estuvo rodeado de inconsistencias. A la fecha se mantiene una investigación para determinar las responsabilidades del Hospital General de Ecatepec “Dr. José María Rodríguez” en donde se le obligó a continuar con sus guardias a pesar de estar infectado.

Ante este hecho, la directora de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), María del Coro Arizmendi Arriaga, en donde estudiaba el joven, pidió que el jefe de la carrera de Médico Cirujano, Adolfo René Méndez Cruz, se pusiera en contacto con la familia de Jorge Alejandro a fin de brindarles todo el apoyo necesario.

En ese sentido se concretaron tres reuniones —los días 5 y 6 de enero— en las que participaron, en distintos momentos, personal de la Secretaría de Salud del Estado de México, del Hospital General de Ecatepec “Dr. José María Rodríguez”, y con el grupo de MIP de la Facultad que, hasta ese momento, se encontraban asignados a dicho nosocomio.

Producto de lo anterior y de la revisión minuciosa del caso, la directora de la FES Iztacala decidió retirar en su totalidad al equipo de MIP de la Facultad asignados a dicha dependencia, hasta que se mejoren las condiciones para que todas y todos puedan realizar su trabajo, con las medidas de seguridad adecuadas.

También giró instrucciones específicas para que, nuevamente, se lleven a cabo revisiones a las distintas sedes hospitalarias en donde los alumnos laboran, para que, en las que no puedan proporcionar condiciones óptimas para el desarrollo de sus actividades. En caso de no ser así se tomará la misma decisión de retirar a los alumnos de inmediato.

La directora también pidió el apoyo de los jóvenes que decidan continuar en este momento con esa preparación para que, en caso de identificar una situación irregular, se comuniquen con la jefatura de carrera, con el compromiso de seguir atendiendo todos y cada uno de los casos de manera particular.

Por lo pronto, van a continuar las investigaciones acerca del deceso de Jorge Alejandro López Rivas. A decir de sus compañeros, en primera instancia fue obligado a atender a pacientes Covid-19 y ahí fue cuando se contagió. Pero además sus superiores argumentaron que por la falta de personal no podía permanecer aislado en su casa, por lo que continuó con sus labores en el hospital. Al final falleció el pasado 4 de enero cuando apenas tenía 23 años.