La atención de los infantes prematuros es muy delicada. Estos bebés no solo son más frágiles debido a su etapa de desarrollo físico. Además, los cuidados y condiciones en las que se encuentran en sus primeras semanas de vida tienen efectos determinantes a largo plazo. Por ello, múltiples investigadores trabajan arduamente para mejorar las condiciones de estos niños.

Un grupo de investigadores de la Universidad Northwestern han diseñado nuevos sensores inalámbricos para monitorear el estado de salud de bebés prematuros. Los dispositivos, flexibles y suaves, permitiría que los padres de estos infantes puedan tener una interacción más cercana. En especial, de acuerdo con el autor líder John Rogers, abrazarlos y tocarlos sin provocar lesiones.

Queríamos eliminar el nido de cables y adhesivos agresivos que se asocian con los sistemas de hardware tradicionales. Los remplazamos con algo mucho más seguro, centrado en el paciente y que permite mayor interacción padres-hijos. Pudimos reproducir toda la funcionalidad y precisión clínica de los sensores alámbricos. No sacrificamos ningún dato importante en el monitoreo de los bebés prematuros. Incluso proveen datos importantes que no se recolectan comúnmente.

Reenfocando los sensores al bienestar de los prematuros

La investigación fue publicada en la revista Science. Estos innovadores sensores se colocan en los extremos del cuerpo de los pacientes prematuros. Así, se pueden monitorear fácilmente signos vitales como ritmo cardíaco, velocidad de respiración y temperatura corporal. Uno de los aparatos se coloca alrededor de uno de los pies. El otro se coloca en la espalda o pecho del infante.

De acuerdo con Rogers, los sensores también pueden estimar la presión sanguínea del infante. Esto, sin métodos que lastimen o incrementen el riesgo de infección. Incluso se podrían monitorear los signos vitales de los prematuros mientras están en contacto con sus padres. De esta forma, se podría determinar exactamente qué tan benéfica es esta interacción en su salud.

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