Con base en la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 800 mil personas en todo el planeta cometen suicidio cada año. Es una cifra alarmante que además muestra una tendencia a la alza. Inclusive durante la actual pandemia se registró un aumento provocado por la depresión en que cayeron quienes han tenido complicaciones económicas. Mientras que en el caso de México son poco más de 6 mil los habitantes que eligen este opción para concluir con su vida.

De tal forma, desde el 2003 se determinó que el 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Pero aunque es un problema de salud pública al que todos están expuestos, donde tiene una mayor incidencia es entre el personal médico.

A la fecha la Medicina es catalogada como la profesión con el mayor índice de suicidio en el mundo. Quienes la ejercen tienen inclusive el doble de probabilidad de cometer esta acción en comparación con el resto de la población. Son muchos los factores que influyen pero ahora lo importante es determinar cómo se puede prevenir. Con esto en mente te compartimos algunos consejos que puedes seguir e inclusive recomendar a tus colegas para evitar consecuencias fatales.

Cuídate igual que cuidas a tus pacientes

Parece algo muy obvio pero no lo es. En el caso de los médicos, en muchas ocasiones su amor por la profesión provoca que se preocupen más por la salud de sus pacientes que por la propia. Nunca olvides que debes ser congruente y predicar con el ejemplo. Todas las recomendaciones que le hagas a quienes acuden a tu consultorio las debes aplicar en tu vida personal.

Nunca tengas miedo de pedir apoyo

Como consecuencia del punto anterior, muchos médicos son muy buenos para dar consejos a los pacientes pero no para reconocer que necesitan ayuda. Existen problemas personales que pueden provocar caer en depresión y si eso te ocurre nunca debes dudar en solicitar apoyo.

En ese sentido, si observas a un compañero que no se siente bien o atraviesa por una situación complicada tú mismo puedes tomar la iniciativa y apoyarlo. Recuerda que el tiempo es fundamental así que no esperes a mañana y actúa desde hoy.

Evita las rutinas en el trabajo

En Medicina lo peor que puede ocurrir es que te aburra tu trabajo. Si eso te pasa entonces recuerda por qué decidiste estudiar eso y busca hacer que cada día sea distinto. También es pertinente que te apoyes en tus compañeros para hacer las jornadas lo menos solemnes posible.

No descuides tu vida personal por el trabajo

La Medicina es una profesión bastante absorbente que requiere todo tu tiempo y atención pero recuerda que tú también mereces tener una vida personal. Dentro de tu área laboral lo más importante deben ser los pacientes pero al salir debes enfocarte en ti y tu familia. Debes hacer una clara división para que una actividad no interfiera con la otra.

Disfruta tus vacaciones

Existen médicos tan enfocados en su trabajo que inclusive se niegan a tomar unas vacaciones. Más allá de ser un beneficio al que cualquier trabajador tiene derecho también es un aspecto que ayuda a combatir el estrés y ansiedad. Por tal motivo, al descansar unos días también vas a recuperar energía y a tu regreso vas a contar con mayor ánimo para atender a los pacientes.