Existen múltiples problemas de salud a los que todos se encuentran expuestos. Algunos suelen mostrar indicios o señales previas de advertencia que permiten poder actuar con cautela. Mientras que otros son intempestivos y se presentan de un momento a otro. Precisamente los casos de muerte súbita por alteraciones cardíacas cada vez son más frecuentes. No son exclusivos de las personas de la tercera edad porque cada vez son más los jóvenes que sufren de situaciones de este tipo.

Por lo anterior, la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia (SMME) planteó la importancia en el seguimiento y atención de problemas de salud como son las enfermedades del corazón. A la fecha ocupan el primer lugar como causa de muerte en diversos países del mundo. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) tan solo de enero a agosto del 2020 en México se registraron más de 140 mil decesos y aunque no existen cifras exactas se calcula que entre el 20 y 30 por ciento de estos fallecimientos fueron por muerte súbita.

El Dr. Daniel Sánchez Arreola, Presidente de la SMME planteó que: “La muerte súbita es un problema de salud a nivel mundial y está caracterizada por un colapso o paro cardíaco súbito derivado de arritmias cardíacas. Desafortunadamente en muchos de los pacientes será el primer y único síntoma porque la sangre deja de fluir a todo el organismo y cerebro y causa la muerte si no es tratada dentro de los primeros minutos del suceso”.

Todos se encuentran en riesgo

Se calcula que el 50 por ciento de los casos de muerte súbita que se presentan anualmente ocurren en lugares públicos. La población en riesgo se encuentra entre los 45 a 75 años de edad, pero es importante destacar que también existe una población joven, como los deportistas de alto rendimiento que han sufrido muerte por cardiopatías que no han sido detectadas a tiempo.

“Si una persona colapsa y alguien NO lo asiste de manera rápida tendrá un porcentaje de sobrevida de alrededor del cinco por ciento. De lo contrario, si se hace una intervención oportuna siguiendo los pasos que marca el protocolo llamado Cadena de Supervivencia entre ellos el realizar una reanimación cardiopulmonar o RCP temprana sube su porcentaje de sobrevida hasta el 72 por ciento”.

Por otro lado, es importante conocer que desde el 2007 la Asociación Americana del Corazón y el Consejo de Reanimación Europeo, además del RCP han recomendado formalmente en sus guías. Uno de los avances más importantes en la medicina, que es el Desfibrilador Automático Externo (DAE), el cual es un aparato que proporciona una descarga controlada y que puede ser usado por cualquier persona sin capacitación previa porque el aparato está diseñado para que en el momento de encenderlo dicte los pasos a seguir y si en ese momento detecta que la persona tiene una arritmia, pedirá que sea pulsado un botón para llegar a la descarga.

Estas acciones son suficientes para mejorar la supervivencia hasta en un 80 por ciento si se realizan dentro de los primeros cinco minutos. De ahí la importancia en que cada espacio público, así como empresas privadas implementen la instalación de un desfibrilador automático externo, en algún espacio que cualquier colaborador tenga acceso y que todo el personal esté enterado y capacitado en su uso así como en reanimación cardiopulmonar.

Por esta razón, radica la importancia que cualquier persona conozca y brinde los primeros auxilios y así, elevar la oportunidad de sobrevida para cualquier persona que sufra un paro cardiorespiratorio.

Finalmente, el Dr. Sánchez Arreola, concluyó que lamentablemente en la mayoría de los casos de muerte súbita ocurre en personas que no sabían que tenían alguna enfermedad cardiaca por no ser diagnosticados a tiempo o nunca haber tenido síntomas. Es por eso que la recomendación principal será en que todas aquellas personas que tienen una predisposición para diabetes e hipertensión u otras enfermedades crónicas sean diagnosticado y tratadas a tiempo.