Tus labores como médico no solo se limitan a cuidar la salud física de tus pacientes. Para hablar de salud integral se necesita tomar en cuenta la parte emocional porque también impacta en el desarrollo y bienestar de las personas. Por lo mismo, existen distintos tipos de duelo que se pueden desarrollar a lo largo de la vida. Conocer cada uno es de utilidad para poder brindar el acompañamiento necesario para cada caso.
Antes de avanzar es necesario ofrecer una definición puntual. Se entiende por duelo al proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida. De manera convencional se le relaciona con el fallecimiento de un ser querido y las repercusiones que provoca el hecho en sus familiares y amigos.
Esta situación siempre ha existido pero se hizo más evidente a partir de la pandemia de Covid-19. El problema generó consecuencias que incluso más de un lustro después siguen activas porque la pérdida de seres queridos provoca distintos niveles de tristeza. Por eso se deben conocer los tipos de duelo más comunes para ofrecer el apoyo emocional adecuado.
Duelo Normal
Se experimenta dentro de los parámetros que regularmente han quedado estipulados, que pueden durar de entre seis meses y dos años, todo dependerá de cada persona y factores como el ambiente emocional y mental en el que se encuentre. Se espera que dentro de este periodo haya altibajos emocionales aunque paulatinamente podría conseguir la sanación.
Duelo Patológico o Crónico
Aquí el doliente puede experimentar ciertas circunstancias que le obstaculizan para que pueda sanar su duelo en el tiempo que regularmente se tiene estipulado. Queda suspendido en el dolor, no logrando trascender la pérdida de su ser querido. También puede ser que la persona tome alguna conducta desadaptativa como sería algún tipo de adicción para refugiarse o encontrar algún tipo de salida a la pena que le embarga. Este comportamiento que no le llevará a nada pues esto nunca le dará la posibilidad de sanación.
Duelo Anticipado
Se puede llamar así cuando se tiene la oportunidad de experimentar un duelo donde hay tiempo de poner en orden de cierta manera la pérdida que se podría estar a punto de vivir. Por ejemplo, la próxima pérdida de un ser querido, suceso del cual nos enteramos y tenemos la oportunidad de enfrentarlo antes de que suceda. Experimentar los sentimientos y pensamientos, a la par de poder expresarlos y quizá tener la viabilidad de cerrar el ciclo que se tenía con el ser querido.
Preduelo
En este caso el duelo viene cuando nuestro ser querido que se encuentra vivo pero que por alguna enfermedad ha desaparecido el ser que nosotros conocíamos y nos encontramos ante un ser que realmente ya no es nuestro ser querido. Ejemplo el Alzheimer.
Duelo Inhibido o Negado
Al pasar por la negación del duelo no nos permitimos vivir realmente la experiencia de la pérdida y podemos encubrir el dolor mediante una positividad artificial que trata de esconder la aflicción por la que se está atravesando por causa del evento que se ha vivido.
