Ante la actual pandemia la industria farmacéutica se ha tenido que reinventar para ofrecer soluciones. Gracias al apoyo de la tecnología y las investigaciones previas se consiguió una vacuna contra la Covid-19. Se trata de uno de los avances más grandes de la era moderna por su impacto. Pero mientras en la actualidad hay ocho distintas que ya se aplican en el mundo, también existen más de un centenar de proyectos en distintas fases de desarrollo.

En ese sentido, se debe recordar que el año pasado la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Salud (SSa) presentaron cuatro proyectos de investigación. Todos son encabezados por científicos mexicanos y se llevan a cabo en nuestro país y tienen el objetivo de conseguir una inmunización contra esta nueva enfermedad.

Investigaciones contra la Covid-19 en México

Los que se dieron a conocer en su momento y ya cuentan con el aval del Consorcio de Científicos Innovadores en Vacunas MX son los siguientes:

  • Vacuna recombinante del Instituto de Biotecnología de la UNAM, en colaboración con el Cinvestav.
  • Vacuna Avimex-IMSS, en colaboración con la UNAM y el Cinvestav.
  • Vacuna ADN del ITESM y Universidad Autónoma de Baja California, en colaboración con el IPN.
  • Vacuna basada en péptidos de la Universidad Autónoma de Querétaro en colaboración con el IPN.

Pero ahora se suma un quinto proyecto nacional que ya muestran grandes avances. En este caso es encabezado por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y ya está en la segunda fase de desarrollo. Además se prevé que pueda estar listo para su uso en humanos en octubre de este año.

Otro proyecto nacional de vacuna

Con base en lo informado por El Heraldo de México, esta vacuna mexicana tendría la virtud de que funcionaría contra las mutaciones del virus. Eso es gracias a que está conformada por fragmentos de las distintas proteínas del virus hasta conformar una híbrida. De tal forma, el sistema inmune de cada paciente lograría generar anticuerpos con mayor facilidad.

De momento se realizan las investigaciones en animales. Además está previsto que sólo requiera de una dosis par brindar protección por un año. Mientras que después de tres períodos consecutivos ofrecería protección de por vida.

Por su parte, el desarrollo de la inmunización es costeado en su totalidad por la universidad. Eso ha provocado que no se pueda avanzar con la velocidad que se quisiera. En tanto que un proyecto de estas características requiere de un inversión demasiado elevada.

En ese sentido, apenas hace unas semanas el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que México tenía la capacidad para fabricar su propia vacuna contra al Covid-19. Inclusive se aventuró a proponer el nombre “Patria” como el que debería llevar la inmunización.

Aunque lo que no mencionó en ese entonces es si el gobierno a través de sus distintas dependencias como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) planea financiar más trabajos nacionales. En la mayoría de las ocasiones sí existe el talento pero lo que falta es la aprte económica para que se lleven a cabo.