¿Cómo prevenir el cáncer de mama?

Aunque no existe un método para prevenir el cáncer de mama de forma absoluta, sí que hay medidas que las mujeres pueden tener en cuenta para reducir su riesgo. Sobre todo es especialmente útil en mujeres con ciertos factores para el cáncer de seno, como las que tienen un fuerte historial familiar de la enfermedad o tener ciertos cambios genéticos.

A continuación te vamos a ofrecer algunos consejos de prevención para este tipo de cáncer que deberías considerar y poner en práctica.

Mantener un peso saludable

Tanto un peso corporal aumentado como subir de peso en la edad adulta están relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama después de la menopausia. Por ejemplo, la Sociedad Americana contra el Cáncer recomienda mantener un peso saludable durante el transcurso de la vida y evitar el aumento de peso excesivo al balancear el consumo de alimentos con actividad física.

Estar físicamente activa para prevenir el cáncer de mama

Muchos estudios han revelado que la actividad física de moderada a vigorosa está relacionada con un riesgo menor de padecer cáncer de mama. Por lo tanto, es importante ejercitarse habitualmente mediante actividad física. La Sociedad Americana contra el Cáncer recomienda que los adultos dediquen, al menos, de 50 a 300 minutos de actividad física de intensidad moderada o de 75 a 150 minutos de intensidad vigorosa por semana. Preferiblemente, ese tiempo debe estar repartido durante la semana.

Evitar o limitar el consumo de alcohol

El consumo de bebidas alcohólicas aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama. Incluso el consumo a niveles bajos se ha relacionado con un aumento en el riesgo. Lo mejor es no tomar bebidas con alcohol. Aquellas mujeres que sí lo hagan, deberán no tomar más de una bebida con alcohol al día. Una bebida se define como 355 ml de cerveza, 150 ml de vino o 50 ml de licores destilados.

Otras precauciones a tener en cuenta para prevenir el cáncer de mama

Las mujeres que optan por amamantar a sus bebés, al menos varios meses, también pueden obtener un beneficio adicional al reducir el riesgo de cáncer de mama.

El uso de terapia hormonal después de la menopausia puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama. Para evitar esto, deberás hablar con tu médico sobre las opciones no hormonales para tratar los síntomas de la menopausia.