De acuerdo con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), existen poco más de 15 mil consultorios anexos a farmacias en México. Se trata de un modelo de negocio que ha mostrado un crecimiento exponencial durante los últimos años. Parte de su éxito se basa en el precio económico de las consultas, por lo cual cada vez son más recurrentes entre la población.

La consecuencia de lo anterior es que este tipo de establecimientos realizan 325 mil consultas al día. La cifra representa 35 mil más que las que ofrece el propio Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Por lo mismo, los consultorios económicos ya son la primera opción de atención para la mayoría de los mexicanos.

En ese sentido, el personal que atiende a los pacientes, tanto en el consultorio como en la farmacia, enfrenta diversos riesgos ante la situación actual. Hasta este momento al menos 6 médicos de consultorios anexos a farmacias han fallecido por Covid-19.

Videoconsultas médicas… ¿de bajo costo?

Como una medida para proteger al personal sanitario, la Asociación Nacional de Distribuidores de Medicinas (Anadim), expuso que ya se trabaja en una estrategia para incorporar las videoconsultas médicas.

A pesar de la popularidad de los consultorios anexos a farmacias, desde el inicio de la cuarentena han mostrado una disminución en el número de pacientes. Existen muchas personas que prefieren abstenerse de acudir a cualquier establecimiento médico por considerar que podría ser un foco de infección. Al mismo tiempo, los médicos que atienden los consultorios de bajo costo viven en permanente riesgo porque a diario atienden a pacientes que podrían estar infectados.

Farmacias participantes

Al respecto, se debe mencionar que la Anadim está conformada por 17 de las principales cadenas de farmacias en nuestro país. Algunas de ellas son Farmacias del Ahorro, Farmacias Guadalajara, Farmacias Benavides, San Pablo, HEB y Soriana.

A su vez, a la fecha más de mil 500 médicos de este tipo de establecimientos ya han tomado cursos importados por la Secretaria de Salud de la Ciudad de México (Sedesa) para el manejo de pacientes Covid-19.