Aunque la pandemia se mantiene activa ahora se cuenta con un mayor conocimiento que hace un año. Todo es producto de las constantes investigaciones que se hacen sobre la Covid-19. Además ahora ya se cuenta con diversas vacunas que tienen el objetivo de disminuir las probabilidades de sufrir una fase grave de la enfermedad que pueda conducir al fallecimiento. Todavía falta un largo camino para que el problema sea resuelto pero al menos ahora ya existen más recursos.

En ese tenor, apenas hace unos días la Secretaría de Salud (SSa) presentó la versión actualizada de la Guía clínica para el tratamiento de la Covid-19 en México. Es un documento dirigido a todos los trabajadores sanitarios y su objetivo es apoyar en las necesidades, capacidades, preferencias y valores que requieran con sus pacientes. Aunque un punto muy importante que se menciona es que la guía no suplanta la responsabilidad de tomar decisiones apropiadas para las circunstancias de cada individuo, centrándose en las personas y considerando la voluntad de sus familias, cuidadores o tutores.

Opciones farmacológicas contra la Covid-19

Dentro de las indicaciones se menciona que actualmente solo hay cinco medicamentos autorizados para utilizar en pacientes Covid-19 en México. Todos cuentan con la suficiente evidencia científica de que funcionan en personas infectadas siempre y cuando se cumplan ciertos criterios.

De igual forma, el documento hace hincapié en que cada uno de los fármacos puede provocar efectos adversos. La información es de utilidad para poder elegir la mejor opción para cada paciente Covid-19. Además deja en claro que jamás de debe recurrir a la automedicación porque podría resultar peor.

Heparina no fraccionada/enoxaparina

  • Aumento en el riesgo de sangrado.
  • Trastornos sanguíneos han sido los más frecuentemente notificados (52%), seguido de trastornos hepatobiliares (36%) y gastrointestinales (21%).
  • Trastornos de la sangre y del tejido linfático: hemorragia, anemia hemorrágica, trombocitopenia, trombocitosis, eosinofilia, casos de trombocitopenia inmunoalérgica con trombosis; en algunos de ellos. La trombosis se complicó con infarto de órgano o isquemia de las extremidades.
  • Trastornos del sistema inmunológico: reacción alérgica, reacción anafiláctica/anafilactoide, incluyendo choque.
  • Trastornos del sistema nervioso: cefalea.
  • Trastornos vasculares: hematoma espinal (o hematoma neuroaxial). Estas reacciones produjeron diversos grados de daño neurológico a largo plazo o parálisis permanente. Hemorragias de tubo digestivo o intracraneales. Trastornos hepatobiliares: aumento de las enzimas hepáticas (principalmente transaminasas, con aumento > 3 veces por encima del límite superior de normalidad), gamma-GT, deshidrogenasa láctica (LDH) y lipasas, daño hepático hepatocelular, daño hepático colestásico.
  • Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: erupción cutánea, urticaria, prurito, eritema, dermatitis bullosa, alopecia, vasculitis cutánea, necrosis cutánea normalmente sobrevenida en el lugar de inyección (estos fenómenos habitualmente son precedidos por la aparición de púrpura o de placas eritematosas, infiltradas y dolorosas), nódulos en el lugar de inyección (nódulos inflamados, que no son un enquistamiento de enoxaparina). Estos problemas desaparecen en unos días y no debe interrumpirse el tratamiento por ellos. Alopecia.
  • Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo: osteoporosis después del tratamiento a largo plazo (mayor de 3 meses).
  • Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: hematoma en el lugar de inyección, dolor en el lugar de inyección, otras reacciones en el lugar de inyección tales como edema, hemorragia, hipersensibilidad, inflamación, masa, dolor, o reacción, irritación local, necrosis cutánea en el lugar de inyección. Exploraciones complementarias: hiperpotasemia.
  • Trastornos del sistema reproductor: priapismo.

Dexametasona u otros corticosteroides con dosis equivalentes

  • Aumento de 19% en la mortalidad de las personas que no requieren oxígeno inicialmente.
  • Trastornos gastrointestinales (33%) y los sanguíneos (30%) han sido los más frecuentemente notificados, seguido de los hepatobiliares (18%).
  • Trastornos del sistema inmunológico: disminución de la resistencia a las infecciones, candidiasis orofaríngea. Reacción alérgica generalizada.
  • Trastornos de la sangre y del sistema linfático: linfopenia, eosinopenia
  • Trastornos endocrinos: hiperglucemia, insuficiencia adrenocortical. Con dosis altas: signos de hiperactividad adrenal (Síndrome de Cushing) con erupciones acneiformes. Amenorrea.
  • Trastornos del metabolismo y de la nutrición: polifagia. Hipopotasemia, pancreatitis aguda.
  • Trastornos oculares: cataratas.
  • Trastornos respiratorios: con dosis altas, sensación de ahogamiento.
  • Trastornos gastrointestinales: con dosis altas: úlcera gástrica.
  • Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: retraso en la cicatrización de heridas, reacción alérgica local. Con dosis altas: hirsutismo, hiperpigmentación cutánea, esclerodermia. Sudoración.
  • Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conjuntivo: osteoporosis, fragilidad ósea. Con tratamientos prolongados: atrofia muscular.
    Miastenia
  • Trastornos cardíacos: insuficiencia cardíaca.
  • Trastornos vasculares: tromboembolismo, edema, hipertensión.
  • Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: con la administración intravenosa rápida de dosis elevadas: reacciones alérgicas e infección en el lugar de inyección local, anafilaxia generalizada, enrojecimiento de la cara o mejillas, latidos cardíacos irregulares o palpitaciones, crisis convulsivas.

Remdesivir

  • Aumento de 20% en la mortalidad al día 28 en pacientes Covid-19 con altos requerimientos de oxígeno, no estadísticamente significativo.
  • Los trastornos hepatobiliares han sido los más frecuentemente notificados (39%), seguido de los trastornos generales (18%), lesiones traumáticas (13%), dermatológicas (12%) y exploraciones (12%).
  • Trastornos del sistema inmunológico: hipersensibilidad.
  • Trastornos del sistema nervioso: cefalea.
  • Trastornos gastrointestinales: náusea.
  • Trastornos hepatobiliares: transaminasas elevadas.
  • Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: erupción. Lesiones traumáticas, intoxicaciones y complicaciones de procedimientos terapéuticos: reacción relacionada con la perfusión.

Oxígeno

  • Hipoventilación: la hipoventilación inducida por el oxígeno es el mayor peligro potencial de la oxigenoterapia, particularmente en los pacientes con EPOC grave.
  • Fibrosis pulmonar: la exposición prolongada a concentraciones elevadas de O2 se ha asociado a la fibrosis pulmonar. Por esto, se debe de usar la menor concentración/flujo de oxígeno que permita mantener la presión parcial de oxígeno meta.

Tocilizumab – inhibidores de Il-6

  • Los trastornos hepatobiliares han sido los más frecuentemente notificados (44%), seguido de los trastornos hematológicos (30%) y gastrointestinales (19%).
  • Trastornos de la sangre y el sistema linfático: leucopenia, neutropenia, hipofibrinogenemia.
  • Trastornos endocrinos: hipotiroidismo
  • Trastornos oculares: conjuntivitis.
  • Trastornos gastrointestinales: dolor abdominal, ulceración oral, gastritis. Estomatitis, úlcera gástrica.
  • Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: Reacciones en el lugar de la inyección, edema periférico, reacción de hipersensibilidad.
  • Trastornos hepatobiliares: daño hepático inducido por fármacos, hepatitis, ictericia, fallo hepático.
  • Trastornos del sistema inmunológico: anafilaxia (mortal). Infecciones e infestaciones: infección de las vías respiratorias superiores, celulitis, neumonía, herpes simple oral, herpes zoster, diverticulitis.
  • Exploraciones complementarias: elevación de las transaminasas hepáticas, aumento de peso, elevación de la bilirrubina total. Trastornos del metabolismo y de la nutrición: hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia.
  • Trastornos del sistema nervioso: cefalea, mareos.
  • Trastornos renales y urinarios: nefrolitiasis.
  • Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: tos, disnea.
  • Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: erupción, prurito, urticaria, síndrome de Stevens-Johnson.
  • Trastornos vasculares: hipertensión.